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La higiene en la Edad Media

Un paseo por la historia: 13 extraños hábitos de higiene que existieron en la Edad Media.

La historia de la humanidad guarda recuerdos increíbles, algunos realmente raros. Antes, las personas vivían y se comportaban de manera que, hoy día, nos podría resultar un poco chocante. Por eso, ¡Qué pasada! te propone acercarte a la época medieval y conocer cómo eran sus hábitos de higiene. ¡Prepárate para sorprenderte!

Algunos de estos hábitos medievales son realmente impactantes. Pero, así era la vida de aquella época…

1. Orinal nocturno. ¡Está vivo aún!
Seguramente habrás visto alguno de estos recipientes, bajo la cama de alguien. Pues sí, esta tradición data desde la Edad Media. Sin embargo, su tamaño era más grande. Y era normal en aquella época lanzar el contenido acumulado de la noche… ¡justo por la ventana hacia la calle! ¿Qué te parece?

2. Manos sucias. ¡Pura felicidad para los peques de la casa!
Lavarse las manos en la Edad Media no era una cosa común, como hoy día. ¡Así es! Nadie las lavaba, pues las personas no tenían ese hábito. Comían con esas mismas manos, después de hacer de todo…

3. La bañera. ¡Una… para todos!
Si alguien se disponía a bañarse (y esto no ocurría a menudo), luego todo el mundo lo hacía en el mismo barril… y con la misma agua. ¡El baño individual era algo de ciencia ficción!

4. El lavado. ¡Otra rareza más!
La ropa solía lavarse solo en casos excepcionales, cuando ya no había forma de ocultar la suciedad. En vez de detergente en polvo o jabón, se utilizaba orina y agua de río.

5. Baño de orina. ¡Un tratamiento de belleza!
La orina no solo se utilizaba para lavar… Se creía que le daba a la piel un tono especial. Incluso, se pensaba que, si te enjuagabas la boca con orina, tendrías dientes más blancos y encías más rojas.

6. Papel higiénico. ¡Más bien, mano higiénica!
Cuando nuestros antepasados consideraban necesario limpiarse después de hacer sus necesidades, por lo general, utilizaban hojas de árboles o hierba, y si estas cosas no estaban disponibles… ¿Para qué se tenían cinco dedos en la mano? Y en la Edad Media no se lavaban las manos, ¿recuerdas?

7. La limpieza del suelo de la casa…
El suelo de las casas de la época era, en su mayoría, de tierra. Por lo tanto, preservar su limpieza era un trabajo prácticamente imposible… La gente se las ingeniaba cubriendo el piso con heno o paja. Y, si en algún momento se les ocurría pasar una escoba, barrían el suelo y lo volvían a cubrir de nuevo.

8. Las chinches. ¡Mascotas preferidas de la casa!
Los diminutos insectos eran compañeros inseparables de todas las personas de la época medieval, sin excepción alguna. Esta situación se prolongó hasta el mismísimo siglo XX, cuando la higiene por fin se volvió realmente higiénica. ¡Los traseros de la más pura realeza soportaban sus picaduras, a la par con la gente humilde!

9. Si hay perfumes. ¿Para qué lavarse?
Era normal en la época camuflar los malos olores del cuerpo, la ropa y las sábanas con algún perfume muy potente y duradero. De esta forma, el lavado y la limpieza se dejaban para después… ¡Muuuchos días después!

10. El peinado. ¡Bien vale su precio!
Las damas de la época gustaban de lucir enormes y sofisticados peinados. ¡Y el costoso peinado debía durar días! Por eso, era normal que utilizaran grasa de oca y abundante harina para fijarlo. ¡Un paraíso para los ratones! ¿Y qué decir de otros parásitos?

11. Maquillaje. ¡Gracias a los animales!
Los ratones abundaban en la época, y la gente supo aprovechar esta situación. Por ejemplo, las cejas exuberantes estaban muy de moda, y las damas con escaso cabello aumentaban las suyas a costa del pelaje de ratón.

12. Las sanguijuelas. ¡Pura Panacea!
Las sanguijuelas eran el arma secreta de los médicos medievales. Solo que, por lo general, el remedio era peor que la enfermedad. Las heridas solían sangrar por largo tiempo, dejando una puerta abierta a las infecciones. En resumen, según los expertos, las sanguijuelas eran la clave del éxito, pero la gente seguía muriendo.

13. El hierro al rojo vivo. ¡Desinfección al instante!
En la Edad Media, las heridas abiertas eran una amenaza seria, y había que actuar de inmediato. El tratamiento más rápido consistía en aplicar sobre la herida algo de hierro o acero, al rojo vivo. El método era bastante agresivo pero efectivo, ya que, al menos, detenía la infección.

Bueno… ¿Qué te parece la época medieval? Actualmente, la higiene es algo inherente a nuestra sociedad, y se nos hace difícil imaginar la vida de otra manera. Pero la historia confirma que estas extrañas costumbres realmente sí existieron. Por eso, bien vale hacer un pequeño giro por la historia, ¿no crees? Comparte este impresionante post con tus amigos, para que conozcan cómo era la higiene en la Edad Media.