Granja de pieles de zorro polar

Pieles manchadas de sangre: ¡He aquí la cruda realidad, detrás del negocio de las pieles!

En tiempos remotos, nuestros antepasados se valieron de las pieles de los animales para sobrevivir al crudo frío del invierno. Sin embargo, durante mucho tiempo, las prendas confeccionadas con este producto, solo han sido cuestión de lujo y estatus social, y no de necesidad.

Muchas mujeres piensan que un abrigo de piel tiene el poder de colocarlas en la cima de la moda, y hacer caer de envidia a sus rivales; y que, para esto, las pieles de sus armarios deben ser exclusivamente naturales.

¡A estas damas no les importa en absoluto que, cada año, por el bien de su actualización en materia de moda, millones de animales desafortunados sean brutalmente asesinados en las granjas productoras de pieles!

A menudo, estos futuros abrigos viven en jaulas cerradas. Estos animales se ahogan en el monstruoso hedor de sus propias heces, miran el mundo a través de un alambre de púas, y esperan resignados a que sus indómitos verdugos vengan por ellos.

Contrariamente a todas las protestas de los defensores de los animales, los magnates de las pieles están en constante búsqueda de nuevas maneras de ganar dinero, a costa de bandadas de pobres diablos mullidos. ¡Por ejemplo, recientemente, los activistas locales encontraron una imagen repugnante en una finca de pieles en Finlandia!

Estos zorros monstruosos miraban a la gente desde sus celdas heladas. Resulta que los propietarios de las granjas, intencionalmente, alimentaban a los animales, a fin de que alcanzaran tamaños inimaginables. De esta manera, se obtenía mucho más material para los productos de piel animal.

El programa era un circuito cerrado. Los cazadores furtivos traían a los zorros árticos con una predisposición innata a la plenitud. Las fotos, tomadas por los activistas, muestran a los ejemplares masculinos, que fueron criados, para este propósito, durante unos cuatro años.

Ten en cuenta que, en la naturaleza, el peso de un zorro polar sano es de tres a nueve kilogramos. ¡Los individuos encontrados pesaban más de veinte kilogramos, cada uno! Al alimentar a los pobres animales de tal manera, los dueños de las granjas convirtieron sus vidas en un tormento total.

Los desafortunados animales no podían caminar normalmente, y sólo podían palear torpemente sus patas contra sus patas, que casi no se veían bajo tanta grasa. Después de examinar a los zorros árticos, los médicos diagnosticaron que los animales mostraban un conjunto completo de problemas típicos de las personas con obesidad.

En este estado, las pobres bestias vivían por varios años, antes de que los dueños se deshicieran de ellos por el método tradicional: matándolos con la ayuda de la corriente eléctrica. A los infelices les insertan un alambre en la boca y en el ano, y, a continuación, dejan que la electricidad fluya a través del cuerpo. Este método está muy extendido en la cría de pieles…

De solo imaginar la vida de estos zorros, cualquiera se horrorizaría. ¡Años casi sin movimiento, sufriendo todo tipo de problemas asociados con la obesidad, y al final, la silla eléctrica! Sí, tal suerte, incluso el bastardo más inveterado se la merece…

Cada año, por los caprichos de las mujeres de moda, cientos de miles de estos animales pierden sus vidas. ¡Ese es el precio de la vanidad humana! Como ya sabes, la demanda dicta la oferta, y mientras los ojos de las chicas se iluminen con los abrigos de piel natural, el zorro ártico, el visón, y otros animales similares, morirán agónicamente, en alguna parte del mundo.

No en vano se dice que el hombre es la criatura más cruel sobre la faz de la Tierra. ¡Después de tales imágenes, esta declaración es muy difícil de refutar!
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