El niño más obeso del mundo

¡Él tiene 10 años y pesa 192 kilos! Lo que lo espera, si no se detiene allí, es espeluznante…

La obesidad, hoy día, es un grave problema en la sociedad moderna, y está directamente relacionado con lo que comemos…

No, no te habrás equivocado, este realmente es un chico que sólo tiene 10 años. Increíblemente, pero a su corta edad, alcanzó el peso realmente ciclópeo! Ahora su marca llega a los insólitos… 192 kilogramos. El muchacho come 5 veces al día, y su dieta incluye arroz, carne res, pescado, sopa de verduras y un plato de torta de soja Tempeh, ¡que fácilmente alcanzaría para dos!

Arya Pearman, así se llama este coloso entre los niños, es reconocido como el niño más obeso del mundo, y ya ha enfrentado a una serie de desafíos. Uno de ellos — la selección de ropa. Niño tan obeso no encuentra ropa para usar, todo le queda demasiado pequeño. Ni siquiera le sirve la ropa de los adultos.

El niño tuvo que abandonar la escuela, él no es capaz de llegar hasta allí (aparte de no tener ropa para poner). El niño sufre de la falta de aire y experimenta fatiga constante. La madre de Arya dice que él siempre tiene hambre. Según ella, él, literalmente, come por dos. Y duerme por dos. Y entre esas dos ocupaciones, se pasa el tiempo sumergido en la bañera durante horas.

«Él sigue engordando, y nos realmente preocupa su salud. No conocemos ningún otro método de reducir su peso, aparte de reducir su alimentación, — dicen los padres de Arya. — Y ahora le damos exclusivamente el arroz marrón. Él nos odia por ello! Pero le es difícil hacer incluso unos pocos pasos, y nos gustaría que juegue con otros niños».

Incluso los médicos no pueden explicar el por qué del peso de Arya — aparentemente, no existen razones objetivas para ello, no hay patología alguna. El niño nació normal, y a la edad de 2 años, comenzó rápidamente a subir de peso. Sin embargo, este hecho no le ha llamado atención a sus padres — ellos creían que tenía que ser así, porque el niño parecía perfectamente sano. Sólo hace unos pocos años, se dieron cuenta de que algo estaba mal.

«Ya no nos alcanza el dinero para alimentarlo, — dice el padre de Arya. — No soy el agricultor más rico de la zona, y el tratamiento es caro, no lo podemos asumir. Todo lo que puedo hacer es dejar de satisfacer su desmedido apetito. ¡A partir de ahora, que sólo coma arroz integral! ¡Espero que con eso vuelva a ser un niño normal!»

Sí, a Arya le quedaría bien el papel del joven Gargantúa, de la obra de François Rabelais. Es difícil imaginar un mejor candidato para este papel. Pero, hablando en serio, nuestra editorial espera sinceramente que el chico de Indonesia sea capaz de hacer frente a su problema. Comparte este artículo con tus amigos de las redes sociales, ¡para que conozcan al chico más obeso del mundo!