Voluntarios salvan a bebé orangután

Este pequeño simio enfermo fue abandonado en una caja… ¡Así lo encontraron sus rescatadores!

En el mundo hay muchas personas, para quienes las mascotas son sólo objetos decorativos. En su opinión, los animales no son diferentes de las cosas inanimadas.

Y cuando la mascota deja de ser linda, o comienza a dar problemas, estas despiadadas personas no dudan en deshacerse de ellas, abandonándolas a su suerte… Así le sucedió al pequeño Gito, nuestro protagonista de hoy.
Su antiguo dueño lo compró a unos cazadores furtivos por apenas unos peniques, pero más tarde perdió el interés por el bebé orangután. ¡Por suerte, un grupo de voluntarios llegó a tiempo para salvarlo de un terrible destino!

Los rescatistas encontraron al bebé en una caja sucia, donde yacía en silencio, con las patas cruzadas sobre su pecho. El animal estaba deshidratado y hambriento, y además, cubierto de úlceras, de la cabeza a los pies. Prácticamente no había pelo en el cuerpo del infeliz primate. ¡Después del examen médico, el orangután fue diagnosticado con sarna!

Como resultó más tarde, el ex propietario mantuvo a su «mascota» en la misma caja, todo ese tiempo. Guito fue alimentado exclusivamente con leche condensada, lo que provocó que el bebé, a la edad de cinco meses, ni siquiera pudiera sentarse solo.

Sin pérdida de tiempo, los voluntarios enviaron a la pobre víctima a una clínica veterinaria especializada. Durante el camino de 9 horas, el animal fue alimentado y rehidratado, por vía intravenosa.

El orangután fue tratado con aceite de coco. Los médicos y las enfermeras llevaron a cabo una vigilancia de veinticuatro horas, pendientes de la salud de su pequeño paciente. Pronto se hizo evidente que la crisis había terminado. ¡Dos meses más tarde, Guito entretenía a todo el personal de la clínica veterinaria con sus payasadas!

Cuando la sarna retrocedió, el cuerpo del bebé empezó a cubrirse de pelo castaño. Además, Guito comenzó a mudar los dientes. Después de un tiempo, el pequeño ya se movía por la jaula, intentando probar las cuerdas. Ahora los especialistas no tienen dudas: ¡El orangután crecerá fuerte y saludable!

Por desgracia, situaciones como esta son más frecuentes de lo que te imaginas. ¡El comercio de los bebés orangutanes es una ocupación bárbara, que pone en peligro la supervivencia de toda la especie!

Se dice que los orangutanes son los seres más inteligentes en la tierra, después de los humanos. Y los cazadores furtivos comercian a sus hijos, como si fueran juguetes de peluche. ¡Una situación asquerosa!

¿Qué opinas de la historia del desdichado Guito? Comparte tu punto de vista en los comentarios, y el enlace con tus amigos…