Una chica con ictiosis

Su madre temía mostrar al mundo el rostro de su pequeña hija. Pero hoy todo es distinto…

Hoy ¡Qué pasada! ha traído para ti una de esas increíbles historias que hacen creer en los milagros. Mui Thomas, de Hong Kong, es una chica excepcional que no se parece a los demás.

Esta joven china de 22años de edad sufre una enfermedad genética muy rara: la ictiosis. Esta condición provoca que la piel se vuelva seca y escamosa, semejante a la de un pez. Los científicos todavía no son capaces de determinar la verdadera causa de esta rara enfermedad, solo se sabe que el 90% de todos los bebés que nacen con este diagnóstico, no logran sobrevivir.

Para todo el que padece esta enfermedad, cualquier contacto con el mundo exterior resulta doloroso, debido a que su piel es bastante delicada. Cuando los padres biológicos de Mui vieron el aspecto de su hija, no quisieron enfrentarse a la dura vida que les esperaba, por lo que la abandonaron a su destino en el hospital.

Sin embargo, esta inusual bebita pronto se ganó el interés de un joven matrimonio. Tina y Roger Thomas visitaban a la pequeña varias veces a la semana. La administración del hospital quería enviar a la niña «no deseada» a un refugio, pero la familia Thomas actuó a tiempo y decidió adoptarla. Desde entonces, la vida Mui cambió totalmente…


  
Con el paso de los años, Mui tuvo que aprender a sobrevivir con su terrible enfermedad en este mundo cruel.

Muchas personas no creían lo que veían sus ojos, muchos ni siquiera se imaginaban que pudiera existir un padecimiento como este. Sus compañeros de escuela se burlaban llamándola «la chica-pez». Sin embargo, Mui supo sobreponerse al resentimiento y siempre respondía con una sonrisa al más vil de los insultos. Al final, los ofensores no tenían más remedio que también sonreír en respuesta.


 
Pero no todo salía tan bien siempre. Hubo momentos difíciles para Mui, en varias ocasiones, la desesperación la llevó a intentar suicidarse. Incluso, el director de la escuela firmó un pedido especial donde expresaba que a Mui se le tenía prohibido aparecer en una determinada parte de la escuela, ya que uno de los estudiantes le tenía «miedo a muerte».

«En una ocasión una mujer en la calle escupió en la cara de mi esposa, gritando ¿por qué arrojamos a Mui al fuego? Hemos tenido que soportar esos momentos difíciles, sin embargo nada nos impedirá demostrar que nuestra hija es lo más importante en nuestras vidas. Queremos disfrutar cada segundo con ella, porque nunca se sabe lo que ocurrirá, al doblar de la esquina», — comenta Roger, el padre adoptivo de Mui.

Por suerte, esta valiente muchacha por fin encontró una esfera donde poder realizarse. Su sueño es convertirse en árbitro de competiciones internacionales de Rugby. Para alcanzarlo, asiste a un centro para personas con discapacidad en Hong Kong.
 

«La gente a menudo se siente avergonzada de ser quien es realmente. Yo me decidí a desafiar a la sociedad y hacer lo que amo», — dice Mui.

Esta decidida chica está resuelta a transmitirle al mundo un importante mensaje: A pesar de padecer una horrible enfermedad o discapacidad, no debes darte por vencido y renunciar a la vida. Si también te sientes conmovido por la historia de Mui, una chica diferente, comparte este post con tus amigos. Es importante valorar a los demás por lo que son y no por como lucen, y en esta difícil lección, ¡Mui es todo un ejemplo a seguir!