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Peligroso fenómeno de la naturaleza

Cómo protegerse del insidioso fenómeno natural llamado «flujo inverso»

A veces, en las noticias hablan de los casos cuando personas mueren ahogadas muy cerca de la orilla. Al oír esto, la mayoría de la gente solo sacude la cabeza con indulgencia, pensando que esto solo podría suceder a cualquiera que se baña en un estado de embriaguez. En parte tienen razón, porque esto realmente puede pasar a cualquiera. Solo que el alcohol nada tiene que ver con ello, la razón es totalmente diferente.

Muy a menudo, estos trágicos accidentes son debidos a la llamada «corriente de resaca». Este es un fenómeno peligroso, sobre el cual pocos conocen. En algunos lugares a este fenómeno lo llaman «ripes». Han sido observados en todos los rincones de nuestro planeta. Incluso si eres nadador de primera clase, pero nunca has oído hablar de este fenómeno y no sabes cómo comportarte en su presencia, cada uno de tus viajes al mar – es un riesgo a tener en cuenta.

La primera cosa que necesitas saber acerca de corriente de resaca – es que, muy a menudo, se producen cerca de la orilla, por lo que pueden arrastrarte, incluso si estás con el agua hasta la cintura. Por lo tanto, para los que nadan mal, se recomienda seleccionar únicamente aquellas playas donde hay socorristas, y en ningún caso nadar solos.

Detrás de estos fenómenos existe sencillamente un fenómeno físico. Las corrientes marinas u oceánicas se dirigen en ángulo recto hacia la orilla. Y en el momento en que la marea se está alejando de la orilla nuevamente hacia el mar, se forman las corrientes estrechas y muy fuertes, llamadas resacas. Pueden alcanzar enormes velocidades que superan velocidades de récords olímpicos de natación.

Los lugares más peligrosos son las orillas poco profundas, con playas de suave pendiente, rodeadas por pequeñas islas, bancos de arena y bajíos. En estos lugares, el flujo de agua que regresa al mar, queda obstruido por los bancos de arena. La presión del agua sobre el estrecho entre barreras de arena aumenta considerablemente. Como resultado, se origina una corriente, donde el agua fluye muy rápidamente.

Estas corrientes pueden formarse en diferentes lugares de la costa. Especialmente ahí donde ocurren regularmente mareas de flujo y reflujo.

Un hombre atrapado en el epicentro de tal marea, se da cuenta de que navega todo el tiempo en el mismo lugar. Y si las fuerzas comienzan a faltarle, el flujo lo alejará cada vez más lejos de la costa. Naturalmente, esta situación inmediatamente infunde pánico, situación que puede arruinar la vida del bañista.

La anchura del flujo por lo regular es 2-3 metros, y la velocidad – 4-5 km/h. Tales ripes no representan casi ningún peligro para las personas.

Pero a veces se forman corrientes de hasta 50 metros de ancho. Su longitud es de 200 a 400 metros. Y la velocidad del flujo de agua alcanza ¡de hasta 15 km/h! Una vez que estés atrapado en una corriente así, salir representa un enorme problema.

Con el fin de no caer en una situación tan peligrosa, es necesario prestar atención a posibles señales de corriente de resaca. Las características principales — las partes visibles de las roturas de olas son siempre perpendiculares a la costa. La diferencia de color del agua también puede ayudar — por lo general estos flujos son más claros y arrastran una gran cantidad de algas y espuma.

Si en una banda continua de la marea alta hay una brecha de 10 metros entre las olas que llegan a la orilla, ¡cuidado! Lo más probable es que ahí haya una corriente de resaca oculta.

Lo más peligroso de estos fenómenos es que en la mayoría de los casos no se manifiestan externamente. Solo los profesionales socorristas pueden identificar tales áreas. En lugares donde corrientes de resaca son frecuentes, se ponen visibles señales de advertencia y banderas rojas. Estas señales ¡no pueden ser ignoradas! Pero si de todos modos no tuviste suerte y te quedaste atrapado en su trampa, no te asustes. El plan de actuar es el siguiente:

1. Supera el pánico. Evalúa con calma la situación, así tendrás más oportunidades de salir de la trampa.

2. Administra bien tus fuerzas. No hay necesidad de gastarlas nadando contra la corriente. Nada hacia el lado, paralelo a la playa. Si la corriente es estrecha, saldrás nadando de ella rápidamente.

3. Evalúa la situación. Si estás nadando hacia un lado pero no logras salir de la corriente, entonces significa que esta es ancha. En tal caso solo tienes que calmarte y permanecer en el agua durante 3-4 minutos. Cuando disminuya el flujo — bracee 50 metros hacia un lado, y luego regresa nuevamente a la orilla.

Y recuerda, una corriente de resaca no puede arrastrarte hasta el fondo. La enorme velocidad de rip solo radica en la capa superior de agua. Por tanto, si entendiste bien toda esta información y consigues no perder la calma encontrándote en una corriente de resaca, entonces puedes disfrutar con seguridad de tus vacaciones.

Esta información resultará muy útil para cualquier persona que planee un descanso cerca del mar. ¡Compártela con tus amigos!