Cómo distinguir la miel real de una falsificación

¿Cansado de comprar miel de mala calidad? Con estos trucos nadie podrá timarte…

Todos sabemos que la miel es muy buena para la salud. Pero solo la miel natural y pura, no el producto diluido que muchos fabricantes sin escrúpulos se empeñan en comerciar. Lamentablemente, esta práctica se ha difundido en el mercado, y ya no podemos confiar en los frascos de oro comestible, independientemente de su procedencia.

Sin embargo, existe una forma de distinguir la miel natural de una falsificación. Esta metodología fue probada por nuestros antepasados, y bien vale conocerla. ¡Así protegerás tu salud y prolongarás tu vida!

¿Cómo distinguir la miel real de una falsificación?

1. Vierte lentamente una cucharada de miel en un vaso de agua. Si se deposita en el fondo, es un producto natural. Si comienza a disolverse en el agua, entonces se trata de una falsificación.

2. Sumerge un poco de algodón en la miel, y préndele fuego al mismo. Si se enciende, entonces es un producto natural. Otra variante de este truco consiste en prenderle fuego directamente a la miel.

3. Aplica una gota de miel en tu pulgar, y espera un segundo. Si comienza a derramarse, entonces tienes en tu poder un producto falso.

El siguiente video muestra los detalles de cada uno de estos trucos ancestrales. ¡Así nadie podrá timarte otra vez!

Los apicultores más experimentados aconsejan comprarle miel de un apicultor que cultive más de 100 colmenas de abejas: simplemente porque no les será rentable mezclar la miel con azúcar. Además, la miel más cara y menos reproductiva (por ejemplo, a base de plantas poco frecuentes), lo más probable es que sea falsa.

Así que ya sabes… ¡Compra sólo la miel de los apicultores años probados! Solo así garantizarás un producto de buena calidad. Comparte estos útiles consejos con tus amigos, para que aprendan a distinguir una buena miel de un producto diluido, y por ende falso.