Modelo con vitíligo

Todos le llamaban «Mofeta», y se burlaban de ella por sus manchas… Hoy, esta chica es una famosa modelo.

Mi abuela siempre me enseñó que, si una persona por fuera es diferente a los demás, esto no significa que sea fea. «La Belleza está en los ojos del que mira», le gustaba repetir, y yo, una niña, no entendía la profundidad de estas sabias palabras.

La historia de Rebecca Heckard es un buen ejemplo para esta frase. Esta chica nació con una marca blanca congénita en su cabello, por lo que a menudo sufría de bulling. Los chicos le llamaban «Mofeta», por su parecido con la característica mancha en la cabeza del animal.

Además, desde el nacimiento, la chica tenía manchas en las manos, las piernas y el estómago. Por esta razón, Rebecca quería estar siempre cubierta.

«Recuerdo la primera vez que traté de maquillarme. Usé lápiz labial marrón para pintar un mechón de pelo blanco en mi frente. Fue terrible», recuerda Rebecca.

Los médicos llaman a este estado leucoderma, o albinismo parcial (una de las manifestaciones de vitiligo). Los niños la menospreciaban debido a su defecto.

Rebecca nunca mostró sus manchas, hasta un día, cuando, a sus 20 años de edad, decidió ir a la playa en bikini.

Para su gran sorpresa, nadie la menospreció, al contrario recibió muchos elogios por su gran valentía al enfrentar sus miedos. «Como adolescente, tenía miedo de mi cuerpo. Fue un momento hermoso, como un soplo de aire fresco. Me sentí libre», confiesa la joven.

Desde entonces, la chica comenzó a usar constantemente tops y pantalones cortos, y a postear un montón de fotos en su cuenta en Instagram. «Cuando me mudé a Miami, empecé a trabajar para salir de mi caparazón». Esta posición la ayudó, y pronto su belleza fue notada por los fotógrafos de moda.

Rebecca comenzó a trabajar como modelo. Muchos fotógrafos han tratado de captar con sus cámaras la inusual belleza de este «pájaro negro con una marca blanca».

En su página, la famosa modelo constantemente motiva a la gente a no ocultar su belleza poco convencional bajo una capa de ropa, y a no tener miedo de ser lo que son.

La chica piensa que su ejemplo ayudará a todos los que se sienten inseguros, o sufren a causa de la intimidación de los demás. Su ejemplo podría hacerles sentir más seguros de sí mismos.

Rebecca encontró la fuerza para salir de su cascarón, y se hizo famosa por su peculiaridad. Si te gusta su historia, coméntala con todos tus amigos en las redes sociales. Puede que a alguien le sirva de ayuda…