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Lo que deben recordar sobre la maternidad las mujeres mayores

Los médicos dicen que hay una gran diferencia entre dar a luz a los 25 y a los 45. Las estadísticas muestran que en un 35% de las gestaciones a edad avanzada, tanto la madre como el niño son propensos a tener problemas de salud. Y esta es solo una cara de la moneda. No siempre el bienvenido niño nace en una familia donde los padres están listos para asumir tan difícil papel.

¿Qué pasa si la noticia del embarazo cae como un balde de agua fría, y la madre, que puede ya ser abuela, no está lista para dar nuevamente a luz? ¿Y si ya no tiene fuerza ni salud para sostenerlo todo una segunda vez?

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EMBARAZO DESPUÉS DE LOS 40

A estas alturas de la vida, y con la sabiduría acumulada, el nacimiento de un hijo parece ser la única decisión correcta. Pero, en realidad, no todo es tan simple. Cada vez hay más mujeres que lamentan haber aceptado un parto tardío. Las estadísticas no mienten: las encuestas de opinión dicen que casi todas las madres que han dado a luz a un niño después de los 40 caen en depresión.

Ciertamente, existe una amenaza real para la salud. Por lo tanto, no todas las mujeres deciden tener un embarazo a esta edad. Si bien la medicina moderna puede prevenir muchas complicaciones, que años atrás asustaron a las mujeres «mayores», el aspecto moral del problema permanece invariable.

Las consecuencias del embarazo tardío no se limitan solo a problemas de salud crónicos. También está el peso de las noches de insomnio y el estrés. ¡Si a los 20 no se toleran en absoluto, imagínate a los 45!

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¿Qué hacer al final del embarazo? Para seguir siendo una madre alegre y positiva, una mujer mayor de 40 años necesariamente debe dormir lo suficiente, comer bien, no estar nerviosa. Y lo más importante, cuidarse y utilizar activamente la ayuda externa. En el contexto del comienzo de la menopausia, la prioridad es su propio bienestar. Si la vida también es disfuncional, eso ciertamente afectará al bebé.

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Los sueños ideales prometen bebés regordetes, de mejillas sonrosadas y sonrientes, pero en la vida real, estos bebés también ensucian los pañales (¡Y ensucian mucho!), lloran por la noche, comen mal y se enferman sin parar. La psiquis ya no es tan flexible, y es difícil responder suavemente a tales cambios en la propia vida. Es muy duro.

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En ausencia de apoyo, tanto material como psicológico, algunas mujeres inician un mecanismo de autodestrucción. En confirmación de esto, ¡Simplemente Genial! compartirá contigo la historia de una lectora, quien, debido a su ingenuidad, estuvo de acuerdo en dar a luz a su bebé, siendo ya abuela. Ella, como la mayoría de las madres de cualquier edad, contaba con un proverbio popular: «Dios dio una liebre, y ahora dará un césped».

Pero no sucedió como pensaba. El próximo nacimiento de un hijo no cambió a su esposo; no había razón para levantarse del sofá e ir a buscar trabajo. Además, sus hijos adultos no la apoyaron. Consideraron el asunto como una irresponsabilidad de su madre, y le insinuaron suavemente que sus problemas personales debería resolverlos por su cuenta.

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«Durante el embarazo, el dinero se volvió escaso. Aún así, decidí dar a luz, esperando un milagro. Pero el milagro no sucedió. Después de dar a luz me arrepentí aún más. Mi bebé nació, pero la situación no cambió. Apenas había suficiente dinero para la comida. Después de todo, mi esposo me convenció de dar a luz, ¡Y ahora no puede mantener a la familia! Los gruñidos se volvieron agresivos, volvió a beber, aunque no había bebido antes en muchos años».

«Las relaciones con mi hija mayor también se deterioraron. Desde el principio, me aconsejó no dar a luz a esta edad. Y como no la escuché, se ofendió porque ya no podría ayudarla con mis nietos, y dejó de hablarme».

«Ahora tengo muchas deudas. Solicité el divorcio, pero el proceso de divorcio se retrasó, ya que hay de por medio un niño menor de un año. Estoy tratando de vender la casa para comprar un cuartico, y vivir con el resto hasta que el niño nazca. No hay ayuda externa, ni siquiera puedo ir a trabajar durante medio día. La gastritis empeoró, apareció la hipertensión. Todos los días me despierto con la idea: por qué decidí dar a luz, no tenía que hacer esto…».

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¿Qué pasará con esta mujer y su hijo? La situación parece desesperada y, probablemente, no mejorará si no hay ayuda y apoyo de los demás. La mujer no está lista para asumir la responsabilidad. Lo más probable es que le transmita al bebe un sentimiento de culpa por su falta de marido, de dinero y de buena salud.

El niño crecerá en un entorno psicológico difícil, y uno solo puede adivinar cómo las circunstancias prevalecientes afectarán su vida adulta. Por desgracia, no siempre es buena idea dar a luz, especialmente después de los 40 años.

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Esta historia sugiere que no todos los cuentos tienen un final feliz. Estas madres ponen toda su fe en el destino, poniendo en peligro su futuro y la vida del bebé, de manera irresponsable. Tener un bebé nunca resolverá los problemas familiares. ¡Necesitas recuperarte y seguir viviendo!

Por otra parte, 45 años no es la vejez. Esta es la etapa de las decisiones importantes. Si una mujer decide dar a luz, debe dar a luz segura de sí misma, y totalmente preparada para las próximas dificultades. Un esposo cariñoso y comprometido con la situación es un bono añadido. Una debe tener una gran fuerza de voluntad para resistir la desaprobación, mantener el sentido común y criar a su hijo con amor y dedicación, como se merece. El disgusto es algo terrible, es muy difícil solucionarlo.

¿Qué opinas acerca del embarazo tardío? ¿Conoces a alguna mujer que haya decidido dar a luz a una edad avanzada? Cuéntanos en los comentarios, y comparte esta polémica historia con tus amigos de las redes sociales.

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