Dueña de un café ayuda a un mendigo

Ella permitió a un vagabundo trabajar en su café. Dos semanas después, él todavía seguía allí…

Muchos de nosotros sabemos cómo la fortuna o un encuentro casual pueden cambiar nuestra vida. Por desgracia, no todos aprovechan las oportunidades que les depara el destino.

La heroína del material de hoy es una chica llamada Cesia Abigail. Ella es la dueña de un pequeño café en Minnesota. Últimamente, a la chica no le iba muy bien en el negocio, y apenas podía llegar a fin de mes con las finanzas. Pero luego sucedió un caso que se hizo muy popular en la Web, así que decidimos compartirlo contigo.

Una vez, en las afueras del café, apareció un hombre sin hogar pidiéndole dinero a Cesia. Al principio ella pensó que sólo se trataba de otro mendigo que no quería trabajar. Ella dijo que lo único que podía hacer por él era ofrecerle un puesto de trabajo en su café, ya que no contaba con suficiente fuerza de trabajo.

Ella pensó que el hombre se negaría, pero él estuvo de acuerdo. Más tarde, al conversar con él, supo que el hombre había intentado muchas veces encontrar un trabajo, pero debido a su apariencia, nadie lo aceptaba.

Ahora que trabaja para Casia, ella se dio cuenta cómo sus ojos brillan, pues ya puede comprar su comida con el dinero que gana. Por otra parte, él comparte regularmente productos y alimentos con otras personas sin hogar en las calles.

Contando esta historia en su página social, Cesia insta a los demás a no guiarse tanto por la apariencia de la gente, y que con frecuencia traten de ayudar a los más necesitados. Tal vez así, el mundo será un lugar mejor.

Admítelo, la historia es ciertamente instructiva. Porque el dinero ganado por el sudor del trabajo propio se valora mucho más que el pedido.

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