Causas de las separaciones

Los hombres no se van por la culpa de la zona bikini sin afeitar… ¡Y ni siquiera por una figura deforme!

En la vida matrimonial, no hay nada más triste que el divorcio. Es un trauma, del cual es imposible salir sin algún tipo de daño o sufrimiento. Esta dolorosa experiencia afecta la salud física y mental.

Lamentablemente, hoy en día, este fenómeno se ha vuelto algo muy normal. ¡Alrededor de la mitad de mis amigos ya se divorciaron! Entre ellos, los mayores de 40 años, representan los 80 %.

En el momento de la decisión de divorcio, entre los cónyuges se acumula una gran cantidad de agravios mutuos, malentendidos y conflictos sin resolver. Ambas partes se esfuerzan por demostrar la culpabilidad del contrario, y en la mayoría de los casos, el culpable queda declarado el hombre. ¿Pero tanto es así?

Razones de la separación

Las mujeres abandonadas comparten sus experiencias: «¡Me depilaba el cabello en la zona del bikini! Iba al gimnasio regularmente. Yo soy todo un tesoro, y él de todas formas se me fue…» ¿Por qué?

Los hombres no se van por la zona del bikini sin afeitar. Ni siquiera por una figura poco esbelta. Todo es mucho más complicado. Y he aquí el por qué…

Desde hace mucho tiempo, los científicos han demostrado que, muchas de las cosas, los hombres y las mujeres las perciben de manera muy diferente. La casa, para las mujeres y para los hombres, no significa lo mismo.

Para la mujer, su hogar, su lugar de hábitat, es algo sumamente importante. Es su reino, donde todo debe ser perfecto. ¡Y cuando ella descubre que algo no anda bien, en su cabeza se activa la alarma de pánico, que requiere tomar medidas urgentes!

Y al igual que un general, ella comienza a dar órdenes: «¡Soldado marido, a la batalla! ¡Recoge la basura! ¡Destupe el baño!» Por supuesto, esto no se dice abiertamente, en realidad, suena algo así: «¿Por qué no has botado la basura? Después que el gato haga… hay que recoger!»

Para los hombres, la casa es un resguardo, donde él puede refugiarse de las tormentas de la vida, su fuente de calma, amparo seguro y su retaguardia. Y justo aquí en este punto, entra en juego la sensible balanza entre la belleza corporal y la sabiduría de una mujer con experiencia. Nadie pone en duda que la felicidad familiar está en manos de mujer, la guardiana del hogar. La inteligente y habilidosa tiene el poder de alcanzar, junto a su hombre, la cima de la felicidad. ¡Una mujer poco delicada puede fácilmente llevar a su amado al estado de locura!

Fuera de los consejos, pero, al planificar las labores en casa, recuerda siempre esta diferencia en la percepción, y no presiones demasiado a tu pareja en tu deseo de llevar todo a la perfección, especialmente, si estás capitaneando las manos de tu marido.

4 pilares de la felicidad familiar

  1. Respeto
    Si te permites soltar las ofensas, al estilo: «¡Eres un estúpido e incapaz de hacer nada que sirva!» — estas a un paso del divorcio. Nunca muestres la falta de respeto por tu media naranja, ¡pero tampoco soportes la misma actitud hacia ti!
  2. Silencio
    Todo el mundo tiene derecho a su porción de tranquilidad y silencio. Dale un poco de descanso a tu marido de las tormentas diarias. Cuando rompes el silencio con tus gritos y gruñidos, estás comprando el pasaje hacia el divorcio.
  3. Belleza y armonía
    Esforzándote por garantizar la limpieza en casa, no te olvides de ti misma. Todo hombre estará encantado de estar al lado de una mujer hermosa y bien arreglada.
  4. Energía
    Al llegar a casa, el hombre busca relajarse y reabastecer las energías perdidas durante el día. Su comida favorita, la oportunidad de tomar un baño fragante y el amor de su esposa que lleva el ardiente interés por la vida…

Por supuesto, los hombres tienen sus propias responsabilidades. Pero esa es otra historia completamente diferente, que te aseguramos que no vamos a pasar por alto… ¡Trata de convertir tu hogar en un espacio para el descanso, y no en un lugar de eternos combates!

¡Lo más triste es que la razón de muchos divorcios radica precisamente en esto! Aquí hay mucho en que pensar…
¿Tienes amigos y amigas casados? Comparte este artículo con ellos. ¡Qué las tragedias de los divorcios estén lejos de nuestras vidas!