A esta niña le regalaron un nuevo rostro

A este padre le dijeron que su hija no sobreviviría a las quemaduras. Un año después… ¡Fue todo un milagro!

La pequeña Zubaydah Hassan nació en el seno de una familia de nómadas afganos. Su infancia transcurrió normalmente, hasta que cumplió 9 años de edad. Pero un lamentable hecho cambió su vida radicalmente… ¡La estufa de queroseno del hogar donde vivía, estalló repentinamente, y la pobre chica recibió graves quemaduras!

Su cuerpo quedó seriamente dañado, con quemaduras de tercer grado en su cabeza, cara y cuello. El desesperado padre le pidió ayuda a varios médicos locales, pero siempre recibía la misma respuesta: «A su hija le espera una muerte lenta y dolorosa. No hay nada que podamos hacer por ella». Sin embargo, la familia de Zubaydah se negó a darse por vencida y recurrió a todas las opciones… ¡Hasta que un día, apareció un rayito de esperanza!

Después de ver el lamentable estado de la niña, los médicos militares del ejército de Estados Unidos, que en estos momentos operaban en Kabul, decidieron ayudarla. Zubaydah fue enviada a los Estados Unidos, para ser atendida por un equipo de cirujanos plásticos profesionales. Varias organizaciones benéficas de asistencia a las víctimas de quemaduras, también le brindaron su apoyo.

El trabajo sería largo y difícil. ¡Sin embargo, todos tenían fe en el éxito de las operaciones!

Durante todo un año, la pequeña Zubaydah estuvo entre las manos de los cirujanos, sometiéndose a una docena de complejas operaciones. Además, participó en varias terapias de apoyo, para elevar su autoestima.

Imagina la reacción de los padres de la niña, cuando vieron el resultado final del trabajo de los especialistas. El rayito de esperanza dio sus frutos… ¡Zubaydah sufrió una transformación maravillosa!

Vale la pena señalar que la niña supo aprovechar bien su estadía en el extranjero. Durante estos tres meses, Zubaydah aprendió a hablar inglés y, por primera vez en su vida, pudo ir a la escuela. Allí conoció nuevos amigos, adquirió conocimientos y dio los primeros pasos en su camino hacia el futuro.

Una vez terminados todos los procedimientos, la familia planea regresar a Afganistán. Zubaydah desea estudiar pediatra, para ayudar a los niños desfavorecidos de su país. ¡Después de superar tan monstruosa prueba, esta niña, sin duda alguna, podrá resistir cualquier dificultad de la vida!

Comparte esta increíble historia de buena voluntad con tus amigos, para que recuerden que nunca deben darse por vencidos… ¡La esperanza es lo último que se pierde!