Mujer da a luz de camino al hospital

En su séptimo mes de embarazo, ella sintió contracciones. ¡Nunca imaginó que daría a luz justo en su coche!

Raelin Scurry tenía una familia muy feliz. Cuando la mujer quedó embarazada de un segundo hijo, decidió legitimar su relación con su pareja.

Los Scurry esperaban el nacimiento de su bebé para después de la boda. Sin embargo, el destino tenía otros planes…
La mujer entró en trabajo de parto, en el momento y el lugar más inesperados, pero, por suerte, superó esta «prueba del destino» exitosamente.

Sólo entonces, la cansada y asustada madre se dio cuenta de algo: ¡Su bebé era verdaderamente único!

El embarazo de Raelin cursó sin ningún problema. La mujer y su pareja estaban en el séptimo cielo de felicidad, cuando descubrieron que estaban esperando un bebé varón, puesto que ya tenían una niña. Ellos no veían el momento de conocer a su pequeño…

Nada presagiaba problemas, cuando, repentinamente, en la semana 29 de embarazo, Raelin sintió contracciones. Al principio, la futura madre pensó que se enfrentaba a las llamadas contracciones de Braxton-Hicks. Este fenómeno ocurre en algunas mujeres, después de la 20ª semana de embarazo.

Las contracciones de Braxton-Hicks no causan que el cuello uterino se dilate. Por lo general, son fugaces y sin dolor, y cualquier sensación desagradable se elimina tras un paseo, o un baño caliente. Sin embargo, cuando pasó la hora, y los episodios sólo se intensificaron, Raelin decidió ir rápidamente al hospital.

La futura madre recogió las cosas como pudo, y, a un ritmo acelerado, salió rumbo al hospital, en compañía de su novio. ¡Sin embargo, bien pronto se hizo evidente que Raelin no llegaría a tiempo a la maternidad!

El novio de Scurry detuvo el coche, y llamó al servicio de urgencias. Mientras tanto, la chica se quitó los pantalones, y comenzó a pujar. Para sorpresa de la pareja, el nacimiento tuvo lugar muy rápidamente. Sin embargo, la primera mirada al bebé recién nacido, hizo que la mujer casi se desmayara. ¡El cuerpo del bebé todavía estaba en su saco amniótico!

Dándose cuenta de que sería más rápido llegar al hospital, que esperar por los rescatistas, el padre decidió acelerar los motores. La pareja pasó otros siete minutos en el camino, antes de llegar al hospital. Ya entrando en el estacionamiento, Raelin vio cómo los médicos y familiares corrían hacia su coche.

El bebé prematuro fue enviado a la unidad de cuidados intensivos neonatales. En el momento del nacimiento, el tan esperado hijo de los Scurry pesaba sólo un poco más de kilo y medio. Sin embargo, los médicos tranquilizaron a la pareja: la vida del niño no corría peligro. Cada día, el niño se fortalecía más, y pronto se iría con sus padres a casa.

Por lo general, el nacimiento de un niño «en camisa» requiere una cesárea. Pero, el pequeño hijo de Raelin nació naturalmente, y sin la ayuda de los médicos. De hecho, el niño resultó ser tan saludable, como puede estarlo un bebé prematuro. ¡Este caso solo puede llamarse milagro! Raelin y su novio ahora llaman a su hijo: Bebé maravilla.

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