Una foto que cambió la vida

Este hombre desesperado, con su pequeña hija en brazos, estaba vendiendo bolígrafos en la calle…

Ser padre siempre es difícil y siempre va de la mano con una gran responsabilidad. Y no importa si eres rico o pobre, cuando luchas por tus hijos, eres capaz de hacer hasta lo imposible. Este hecho lo confirma la historia de Abdul, un padre sirio que se refugió en Líbano, en la ciudad de Beirut.

Este padre desesperado ha hecho de todo por cuidar a su hija. Después de todo, no importa lo difícil que fuera, él no dejó de luchar por su vida y su bienestar.

El hombre vagaba por las calles con su niña en brazos. Tenía sólo unos bolígrafos sencillos, que vendía, tratando de ganar dinero para comer. Nadie de los transeúntes sabía que ellos no tenían dónde dormir ni vivir, y que la última noche la pasaron bajo las estrellas. Abdul emigró a Beirut por el problema de guerra, y en esta ciudad no tenía absolutamente a nadie.

Pero los milagros existen, y el rescate llegó de la forma más inesperada. En su caso, el salvador fue un transeúnte ocasional, Gissur Simonarson, un activista de Noruega. El hombre no pudo pasar de lado de la trágica escena, sin fotografiarla. Pronto publicó la foto en las redes sociales, instando a la gente a ayudar a esta familia. Lo que él no podía siquiera imaginar es que la fotografía afectaría los corazones de tantas personas de una manera sorprendente. Muy pronto, muchos mostraron el deseo de ayudar a los pobres padre e hija.

La fotografia que ha tocado el corazón de muchos.

Después de un tiempo muy corto, la gente comenzó a escribir al activista y hacer un montón de preguntas sobre el padre preocupado y su hija. Estaban interesados en quién era, de dónde vino, y qué estaban haciendo en las calles. Pero Gissur no podía responder a ninguna de las preguntas, porque él mismo no sabía nada. Así que decidió regresar a la ciudad para encontrarlos. El activista también sentía deseos de ayudar a la pequeña familia e hizo todo lo posible.

Inicialmente, planeaba recaudar 5 mil dólares para ellos. ¡Y lo hizo! En sólo 30 minutos, esta cantidad fue recolectada. ¡Es increíble, pero después de algún tiempo, en total se recogió la cantidad de 80 mil dólares! El dinero fue entregado a la pobre familia que no podía creer en tanta suerte y felicidad.

Ahora el hombre y su hija tienen un techo sobre su cabeza y comida.

Abdul sinceramente agradece a todos los que les ayudaron. Nunca olvidará tanta bondad. Cuenta que quiere donar parte del dinero para ayudar a otros padres que, al igual que él, fueron golpeados por el destino.

Si consideras esta historia digna de compartir, invita a tus amigos en las redes sociales dejar los comentarios. ¡Qué bien que aún queda gente de buen corazon que ayudan en el momento preciso!