Niños se niegan a dejar de alimentar a un gato

Un gato callejero se instaló en el garaje de un edificio, cosa que disgustó a los vecinos… ¡Bueno, no a todos!

Lamentablemente, el mundo está lleno de mascotas sin hogar, nacidas a la intemperie o abandonadas a su suerte por sus inescrupulosos dueños. Estas pequeñas criaturas vagabundas, en busca de alimento y cobijo, aprovechan cualquier rincón para protegerse de su terrible destino.

Sin embargo, en el mundo también abundan personas, a las que no les importa nada más allá de sí mismos, y prefieren el camino fácil… ¡Qué pasada! hoy te propone una historia, que demuestra que no todos son así. ¡No podrás evitar una sonrisa!

Recientemente, en un edificio de vecinos, apareció un cartel de advertencia, destinado a los inquilinos del lugar. El mismo pedía que dejaran de alimentar a un gato, que había hecho del garaje del edificio su nueva morada…

Los vecinos habían detectado la presencia de un gato callejero en el garaje, y enseguida avisaron a las autoridades para que se lo llevaran de allí. Pero no todos pensaban lo mismo. Alguien había estado llevándole comida al animal, razón por la que este podría haberse quedado «a gusto» en el garaje. Aunque no lo creas, el cartel no sólo informaba que el gato pronto seria sacado del edificio, sino que, también, solicitaba que la persona que alimentaba al gato dejara de hacerlo…

Lo gracioso del caso es que dicha petición recibió su respuesta. ¡Resulta que el gato tenía dos buenos defensores! Joel y Ainara, dos niños del vecindario, se confesaron los autores del acto, y escribieron sobre el cartel que no tenían intención alguna de dejar de alimentar al gato, mientras este siguiese allí.

Estos chicos le demostrado a sus vecinos, y al mundo en general, que nadie, ni siquiera un gato, merece ser abandonado a su suerte. Entonces, ¿Cómo negarle un poco de comida? Un bonito gesto de amor al prójimo y a los animales, ¿No crees? A muchas personas les vendría bien conocer este mensaje, por eso, por favor comparte esta historia en tus redes sociales…