Mujer mayor va a la peluquería

Esta abuela se sentía vieja e inútil. Pero, cuando su nieta la llevó a las manos de un famoso estilista…

Mientras mayor sea una persona, más difícil le resulta cambiar algo en sí misma. Por ejemplo, dejar atrás un hábito, después de muchos años, no es una tarea fácil, ya sea por costumbre o por falta de fuerzas… ¿Quién sabe?
Sin embargo, a veces, sólo basta un pequeño empujoncito para lograr un gran cambio, que mejore la vida. Mary, la protagonista de este artículo, bien que lo sabe.

Ella era una gran admiradora del talento de Christopher Hopkins, un famoso estilista, pero, si bien llevaba largo tiempo planeando hacerle una visita, le resultaba difícil aventurarse a tal transformación…

Entonces, llegó su nieta en su ayuda… ¡Esta alegre, simpática y vivaz jovencita, estaba más que dispuesta en ayudar a restarle a su abuela unos cuantos añitos de más!

Juntas, cruzaron el umbral del salón de Hopkins, con la esperanza de que su talento pudiera ayudar a la mujer. ¡Debo decir, Christopher supo estar a la altura de las expectativas!

El año anterior fue muy difícil en la vida de Mary. Varias personas cercanas a ella, entre ellas su madre, le dijeron adiós para siempre.

Otra persona, en su lugar, habría perdido la cabeza por la pena. Sin embargo, ella determinó no dejarse vencer por la tristeza. Por el bien de sus hijos y nietos, tenía que seguir viviendo la vida al máximo.

Con Christopher, Mary comenzó a planear su futura transformación. El estilista le ofreció a la mujer un cambio radical del cabello, aun a sabiendas de lo vulnerables que son las personas mayores a los cambios.

Para sorpresa del estilista, nuestra heroína enseguida captó lo que él tenía en mente. ¡Mary dio entender que tenía plena confianza en el talento de Hopkins!

Al ver los resultados del trabajo del estilista, la nieta de la anciana se rio con alegría y sorpresa. ¡Su querida abuela no solo se veía diferente, sino mucho más joven!

Mary pensó que su nieta exageraba con los cumplidos a su nuevo estilo, pero, cuando se vio en el espejo, casi saltó de alegría…

Ahora, con el cabello color caramelo y una amplia sonrisa, ella realmente se ve unos diez años más joven. ¡Pero, ese solo eta el primer paso en la transformación de Mary!

Más tarde se supo que la anciana se había propuesto exhaustivamente bajar de peso, y ya iba por los primeros 14 kilogramos de menos. ¡Eso sí es fuerza de voluntad!

Con su nuevo estilo, la mujer ha vuelto a sentirse más vivaz y alegre. Ahora no tiene dudas de su futuro, y está a la espera de nuevas y agradables sorpresas. ¡Sólo nos resta esperar que sus sueños se cumplan! ¿Te animas también a un cambio de estilo? Cuéntanos en los comentarios y comparte el post con tus amigos…