Mujer con olor a pescado

«Su olor se puede percibir a una milla» — ¡El personal, al encontrarse con esta mujer, corre horrorizado!

A sus 36 años de edad, la vida de Kelly no puede ser envidiada. A primera vista, esta mujer está muy bien de salud. Y todo, porque su enfermedad solo se puede detectar… estando a su lado. ¿Cómo puede ser esto? — dirás tú.

Sucede que, desde su nacimiento, la mujer sufre de un problema genético — un síndrome muy raro, llamado trimetilaminuria.

Esta dolencia provoca que el cuerpo de la paciente expida un olor muy desagradable, similar al de pescado podrido. Afortunadamente para la paciente, ella no suele sentir este olor. ¡Pero los que están a su alrededor, sí lo sienten!

El período más difícil para Kelly fue en la adolescencia. Sus compañeros de estudio la perseguían sin piedad, poniéndle nombretes a la pobre, mientras tanto, ella se esforzaba sin éxito por librarse de su terrible problema.

Hubo tiempos en que la chica se duchaba cuatro veces al día, dos veces se cambiaba de ropa, se echaba colonia por litros. Sin embargo, el olor seguía allí…

Lo peor es que, durante mucho tiempo, los médicos no lograban poner el diagnóstico correcto a la niña. Cuando Kelly les describía sus síntomas, ellos sólo sonreían desconcertados.

Ya de adulta, la mujer por fin pudo obtener la respuesta tan esperada de los especialistas. Sus pruebas dieron un resultado inequívoco: la paciente fue diagnosticada con trimetilaminuria.

Este trastorno de origen genético produce de manera anormal una enzima llamada flavinmonooxigenasa 3. La sustancia se acumula en el organismo y se transforma en un olor a pescado o cebolla, que se hace mas fuerte en el momento de la transpiración.

Hoy dia, no existe registro de algún tratamiento para esta enfermedad, y solo se tiene registro en el mundo de 300 personas con trimetilaminuria. Completamente eliminar este problema es imposible, sin embargo, conociendo la razón del trastorno, se puede «frenar» la enfermedad de manera parcial.

La vida de Kelly, por cierto, no ha sido tan desastrosa. La mujer trabaja como radióloga, tiene varios amigos cercanos y un esposo muy querido. Michael, de 45 años, cuenta que percibe plenamente el olor inusual de su esposa, pero se las arregló para acostumbrarse, incluso antes de la boda. Y hoy esta característica no le molesta en absoluto.

Además, el hombre apoya en todos los sentidos a su esposa — en todos sus esfuerzos, relacionados con la supresión de su enfermedad inusual.

Incluso ahora, Kelly a menudo tiene que hacer concesiones en su vida. Así, por ejemplo, la mujer trabaja los turnos de noche.

Después de varias quejas de sus colegas, la mujer decidió cambiar el horario para trabajar con el menor número posible de personas. Sin embargo, con los nuevos empleados la mujer se lleva muy bien, así que no lamentó el cambio de su horario.

Usando los consejos de los especialistas, Kelly logró neutralizar parcialmente su problema. Decir adiós completamente a la trimetilaminuria, por desgracia, no es posible, pero ahora la vida de la mujer ha recibido un respiro tan esperado.

Muchos dirían que el problema de nuestra heroína es insignificante. Sin embargo, tampoco se debe subestimarlo. Imagínate cuántas dificultades surgirían en tu vida debido al olor inexplicable e incontrolable de pescado.
¿Qué opinas de Kelly y de su inusual enfermedad? Comparte tu opinión en los comentarios.