Inspector ferroviario hace llamado para ayudar a un anciano

Todo comenzó con un comentario desagradable… ¡Y llevó a una buena acción!

La buena voluntad de la gente puede cambiar el mundo… ¿Se hace difícil creerlo? Pues ¡Qué pasada! te propone conocer una historia que lo demuestra y lo confirma.

Un día, el joven inspector ferroviario Josh Cyganik caminaba por la calle conocida, cuando escuchó dos adolescentes burlarse del estado de la casa de un anciano que vivía cerca. Después de pensarlo, Josh decidió que no se quedaría de brazos cruzados.

Un chico comentaba al otro: «¡Pero mira esta casa tan horrible, hace tiempo que deberían quemarla!»

El joven inspector se sintió disgustado con el comentario. Pero de pronto se le ocurrió una idea genial, por lo que decidió publicar en su página de Facebook un llamado. Josh exhortaba a unirse a él a todos que quisieran ayudarle… ¡a mejorar el aspecto de la casa del anciano!

«Hace un par de semanas, mientras trabajaba, escuché lo que decían dos adolescentes, al pasar frente a la casa de un anciano. Hablaban bastante fuerte, y pude escuchar que les parecía que el lugar debía haber sido quemado hace tiempo. Por eso le pido a todo aquel que quiera regalar un poco de su tiempo este sábado para pintar la casa de este caballero».

Increíblemente, pero la reacción de la gente superó todas las expectativas. Fue impresionante ver como llegaban personas de todos los rincones del país, incluso de California y de Texas.

«Dejé de contarlos cuando fueron más de 95 voluntarios. Fue maravilloso ver a tanta gente con ganas de ayudar».

«No soy un héroe. Fui criado con sentido del respeto hacia personas mayores y con la idea de que debo ayudar a los más necesitados. Solo hice lo que tenía que hacer», — comentó Josh Cyganik.

Como resultado, la casa del anciano quedó como nueva.

¿Qué opinas de este acto de buena voluntad? Es maravillo ver como una buena acción atrae más y más acciones positivas… ¡La gente buena abunda! Y el mundo sigue girando gracias al buen corazón de estas personas. Comparte este post con tus amigos para que conozcan como mejoró la vida de este anciano, gracias a un joven inspector ferroviario y un grupo de voluntarios desinteresados.