Inconveniencias de permitir a los niños de dormir con sus padres

¿Deben los niños dormir en la misma cama junto a sus padres? Beneficios o perjuicios.

Desde siempre, los padres se han dividido en dos campos: los amantes de dormir con sus bebés y los fervientes partidarios de dormir separados de ellos. La verdad es que los extremos en este asunto tan importante no deberían existir. Por eso Quepasada.cc ha traído hoy este artículo que le ayudará a los padres a resolver sabiamente este fenómeno tan frecuente en muchas familias.

Para empezar, vamos a entender por qué el problema del sueño en los niños es una cuestión de suma importancia. Con el fin de evaluar la magnitud de este problema, es suficiente que te recuerdes a ti mismo cuando eras pequeño. ¿Con qué frecuencia sentiste miedo en tu infancia? ¿Te asustabas con los inesperados ruidos nocturnos? ¿Tenías la impresión de que en la esquina oscura de tu habitación se ocultaba un monstruito, alimentado con las fantasías de las películas de muñequitos? Probablemente no exista un niño, a quién no le persiguieran los temores nocturnos en algún momento de su vida.

La razón de ello está en que la información, que recibe él bebe del mundo exterior, aún no es completa. Él aprende y capta todo de su alrededor, y en los siguientes siete años su imaginación comienza a mostrar nuevos matices, por lo que imaginar que alguien se encuentra presente en su habitación, aparte de él, no le cuesta ningún trabajo. Esto, si estamos hablando de un pequeño ya mayorcito.

Los niños pequeños, desde el nacimiento y hasta los 3 años, son un tema aparte. Dormir con ellos en la misma cama significa garantizar su adecuado cuidado y su buen desarrollo, tanto físico como mental, dada la situación. El contacto y los toques que él siente durante la vigilia, no son suficientes. Su desarrollo se produce a una velocidad vertiginosa, y todas estas manifestaciones, tangibles durante el sueño del bebé, vienen siendo una continuación natural de lo que ha sido durante el día.

A veces los niños pequeños padecen de apnea del sueño — un paro respiratorio súbito, y si la madre en este momento está cerca del bebe dormido, el simple hecho de sentir su tacto lo motivaría a comenzar a respirar nuevamente. Su sistema nervioso central activará los centros responsables por la respiración, y él bebe se mantendrá con vida. El síndrome de muerte súbita es muy raro en los niños que no están acostumbrados a dormir solos.

Además, la psiquis comienza a formarse a partir de los primeros días de vida de la pequeña criatura. Entonces, ¿por qué algunos niños son más tranquilos, mientras que otros a menudo sufren de mayor nivel de ansiedad? Debido a que algunos bebes a veces duermen con sus madres y se sienten con total comodidad, mientras que otros duermen solos y aislados toda la noche, sus experiencias estresantes y la psique agotada descansa pues realmente no ha tenido tiempo para formarse.

El bebé en la cama de los padres es un proceso natural. Pero no hay que olvidar que actuar en dependencia de la situación, es la forma más racional de pensar. Si estás enfermo, por ejemplo, es obvio que el niño debe dormir separado. Si el padre ha bebido un poco antes de dormir y duerme profundamente, puede aplastar casualmente al bebé en su profundo sueño. Entonces, el bebé en este caso estaría más seguro en su propia cuna.

Dormir junto al niño no significa que él debe permanecer constantemente en la cama de los padres. Es simplemente una garantía de que el bebé pueda contar contigo y disfrutar de tu compañía durante el sueño, cuando más te necesita, por ejemplo, cuando está enfermo, asustado, cuando se encuentra de mal estado de ánimo y llora… El corazón de los padres debe sentir todas esas cosas y no seguir ciegamente los dogmas dictados por la sociedad.

¿Hasta qué edad se puede permitir que un hijo aparezca a dormir en la cama de sus padres? Una vez mas, no hay una respuesta correcta establecida. Si tu niño lo necesita, hay que escuchar y atender sus necesidades. Desterrar a tu pequeño de siete años a media noche de vuelta a su habitación, con la frase «ya estas grande para eso» es un sacrilegio.

Permita que tu hijo pase la noche contigo y pueda sentirse absolutamente seguro. Mientras que por el día, conversa con él sobre el tema de los miedos nocturnos, infórmate, si existe algo que lo asusta, o si se encuentra preocupado, en fin, trata de entender qué le sucede al niño. Dejar una luz encendida por la noche puede ser algo bueno, una buena solución, pues no hay que olvidarse que, en la total oscuridad, el mundo es mucho peor que cuando es acompañado por la dulce luz de una lámpara de noche.

Ser un padre o una madre es la labor más difícil del mundo, un trabajo sin descanzo, ya sea de día o de noche. El niño es un pequeño adulto, no te olvides de ello. Con él siempre podrás negociar, influir en él, según la necesidad.

Si tienes una buena relación con el niño, él entenderá que despertarte en el medio de la noche debe ser el último recurso. Que el sueño en la cama de los padres es posible, pero no será para siempre, y que no se debe abusar de ello. Y que algunos miedos nocturnos, él es capaz de ganarlos por si solo.

Permita que la paternidad te traiga placer, pues ¡nada en el mundo se compara con la sensación de saber que tus esfuerzos son recompensados! Aquí tienes al hombre nuevo, el que se forjó gracias a ti, confirmación viva de que tu vida no se ha malgastado ni fue vivida en vano.

Dormir o no con tu hijo es sin dudas tu elección personal. El enfoque también debe ser razonable, al igual que tu decisión sobre la situación y el arte de saber elegir la mejor opción. Si viajas a través de este artículo de reflexiones útiles y conclusiones interesantes, por favor compártelo con tus amigos, a lo mejor puede servirles de gran ayuda.