Gimnasia matutina tibetana

Gimnasia tibetana: Una rutina para despertar todas y cada una partes de tu cuerpo.

Existen miles de métodos para ejercitar y mantener el cuerpo en forma, pero a veces, la pereza o la falta de tiempo se interponen en tu camino hacia un estilo de vida saludable. Por eso, ¡Qué pasada! te propone un ejercicio que, sin duda, te va a encantar. La gimnasia matutina de los monjes tibetanos no ocupa más 7 minutos, pero da excelentes resultados. ¡Anímate, tu salud lo necesita!

1. Cuando despiertes en la mañana, mantente 5 minutos en la cama con los ojos cerrados. Luego, frota tus manos hasta que se calienten. Después masajea tus orejas (la oreja es el puesto de mando central de todo el organismo): utiliza tus dedos índice, pulgar y dedo corazón para frotar tu oreja de arriba abajo 30 veces (el pulgar debe ir detrás de la oreja).

2. Pon tu mano derecha sobre tu frente (en la línea de las cejas), y cúbrela con tu mano izquierda, de modo que se concentren en el punto del tercer ojo (entre las cejas). Desplaza la palma por la piel de tu frente unas 30 veces, de derecha a izquierda. Por cierto, este método también es efectivo para tratar el dolor de cabeza.

3. Cierra tu mano en un puño y masajea con los nudillos del pulgar la zona de tus parpados cerrados (desde la nariz hasta las orejas) unas 15 veces. Este ejercicio mejora la vista y la circulación sanguínea del cerebro.

4. Coloca tu palma derecha sobre el área de la glándula tiroides, y la izquierda encima. Presiona ligeramente, mientras mueves las manos de arriba hacia abajo, desde la garganta hasta el plexo solar, unas 30 veces.

5. En posición acostado, contrae y expande tu vientre tanto como sea posible, por 30 veces. Respira libremente. Esto permitirá la eliminación de cualquier congestión del tracto digestivo.

6. Recuéstate sobre tu espalda, y poco a poco, a medida que inspiras, presiona la rodilla derecha hacia tu pecho por 15 veces. Repite este procedimiento con la rodilla izquierda.

7. Coloca tu mano derecha sobre el plexo solar, y encima la izquierda. Luego realiza círculos, ligeramente presionados, por todo el vientre en el sentido de las manecillas del reloj, unas 30 veces.

8. Sentado, extiende tus pies y coloca tus manos sobre la cabeza. Inspira levantando los pies por encima de la cabeza, y expira en la medida que los bajes, unas 10 veces. Este ejercicio mejora la potencia masculina y la digestión. Además es muy bueno para la columna vertebral.

9. Siéntate en el borde de la cama, abre tus ojos y coloca el pie izquierdo sobre tu rodilla derecha. Con los nudillos de tus dedos frota la curva de la planta del pie unas 30 veces. Repite lo mismo para el pie derecho. Este masaje es un excelente estímulo para todos los órganos del cuerpo.

10. Sentado, coloca la palma de la mano derecha en tu nuca, pon la izquierda encima. Muévelas con suave presión de derecha a izquierda, unas 15 veces.

Para concluir esta gimnasia matutina, toma medio vaso de agua tibia (el efecto será mucho mejor si bebes 1-2 vasos de agua a temperatura ambiente). Como ves, no lleva nada de tiempo realizar estos ejercicios, sin embargo te levantarás de la cama lleno de energía y vitalidad, listo para enfrentar una nueva jornada. ¡No lo dudes, comienza hoy mismo! Comparte este post con tus amigos para que conozcan la gimnasia matutina tibetana: ¡Un excelente ejercicio renovador!