Ella perdió la memoria y su novio la reconquistó

Después de una crisis de epilepsia, ella perdió la memoria… ¡Su novio la volvió a enamorar!

No sé si recuerdas el filme «Como si fuera la primera vez», donde Henry Roth (Adam Sandler), debe enamorar cada día a Lucy Whitmore (Drew Barrymore), quien sufre de amnesia anterógrada. Pues bien, la historia de hoy tiene mucho que ver con esa película.

Jessica Sharman era una chica inglesa de 20 años, quien llevaba una vida normal, tranquila y feliz, hasta que un día todo cambió, literalmente… En marzo del 2016, mientras la joven regresaba en tren a su casa, desde la ciudad de Tunbridge Wells, sufrió un ataque de epilepsia. Ya nada volvió a ser igual para ella.

Por suerte, en aquel momento no estaba sola. Junto a ella se encontraba Rich Bishop, su novio desde hacía siete meses (de hecho, la pareja volvía de celebrar este aniversario). De pronto, Jessica comenzó a tener convulsiones. Sin pérdida de tiempo, el muchacho pidió ayuda, mientras la abrazaba con fuerza.

Al llegar a la siguiente estación, dos oficiales la ayudaron a bajar, y la condujeron hasta una oficina. Para ese entonces, el ataque ya había pasado, pero algo andaba mal: Jessica lo miraba todo, y a todos, sin entender qué sucedía. Y lo peor: no tenía ni la más mínima idea de quién era el hombre que estaba a su lado.

Muy preocupado, Rich llamó a los padres de la chica, quienes llegaron en cuestión de minutos al lugar donde estaban. La memoria de Jessica parecía haberse esfumado. «Recuerdo que vi entrar a una mujer corriendo hacia mí, pero no tenía ni idea de quién era. Me abrazó, me preguntó si me encontraba bien, y yo no podía contestarle nada. Me decía que era mi madre», recuerda Jessica, después de recuperarse del trágico accidente.

Con la esperanza de que se tratara de algo pasajero, los padres de Jessica la calmaron, diciéndole que se tomara todo el tiempo que necesitara. Al ver que la chica seguía sin reconocerlos, decidieron mostrarle algunas fotos.

«Tomaron mi teléfono y me mostraron algunas imágenes que tenían en él», cuenta. Pero, a pesar de que parecía una buena idea, esto solo consiguió frustrarla aún más. «No sólo no conseguí identificar a mis padres, sino que, además, tampoco lo hice con mi propio rostro cuando me vi en las fotos».

Mientras buscaba la mejor manera de encaminar sus recuerdos, la chica accedió a acompañar a esos tres «desconocidos» hasta su casa. Pero una vez allí, la historia volvió a repetirse. «Mi madre me hizo un recorrido, pero yo no lograba recordar nada. Mis padres invitaron a Rich, y para mí él era un desconocido. Es más, cuando me dejaron a solas con él, sentí mucho temor», reconoce.

Al día siguiente, los padres de Jessica la llevaron al Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía en Londres, donde fue internada durante una semana, bajo el diagnóstico de amnesia a causa del ataque de epilepsia. Cabe destacar que la chica sufría esa enfermedad desde los 14 años, pero nunca antes había perdido la memoria.

Fue entonces que los doctores, según reveló el diario británico TheSun, le advirtieron que era probable que demorara por lo menos seis meses en recuperar sus recuerdos, si la suerte le acompañaba.

Ya de regreso a su casa, aunque aún sin recordar, la chica decidió cambiar un poco su actitud hacia sus padres. «Comencé a entenderlos. Y les di la oportunidad de ir despacio». Ya a esta altura de la historia, había suficiente drama para hacer una película, sin embargo, le faltaba el toque romántico… O tal vez no…

Entonces Rich volvió a entrar en escena. Aunque le dolía no ser reconocido por su novia, él jamás se rindió ni bajó los brazos. Después de hablar largamente con los médicos que atendían a Jessica, se dedicó a la tarea de reconquistarla. Sí, volver a hacer todo lo posible para que ella cayera en sus brazos. ¿Y saben qué? ¡Lo logró!

La tarea no fue nada sencilla, y quién lo cuenta es la misma Jessica Sharman. «Cuando estábamos solos, yo lo rechazaba, porque él actuaba como si estuviéramos enamorados, ja, ja. Yo no sabía quién era él, y por eso no me atraía».

Pero a Rich eso no le molestaba en lo absoluto. Al contrario, convencido de que el amor iba a ayudarlo, recurrió a un ingenioso plan: la llevó a pasear por los parques y los sitios donde solían ir antes del accidente, a escuchar los mismos temas musicales con que bailaban, y terminó declarándole su amor en la puerta, debajo de un frondoso árbol del jardín de su casa, justo en el mismo lugar donde se le declarara siete largos meses atrás.

La memoria de Jessica seguía sin recuperarse, pero no le hizo falta: todas estas atenciones hicieron que su corazón se entregara a Rich. Y ahí llegó el beso que trajo la luz a todo. «Sinceramente, no logro recordar la primera vez en la que me enamoré de Rich, pero la segunda, de esa sí me acuerdo», cuenta, mientras evalúa algunas ofertas para llevar su experiencia al cine.

Y no es algo casual. En el 2004 se estrenó el filme «Como si fuera la primera vez» (50 first dates), una comedia romántica, cuya trama cuenta la historia de Lucy, quien después de sufrir un accidente automovilístico, pierde la memoria, y cada mañana se despierta sin los recuerdos del día anterior. Pero todo cambia cuando Henry se enamora de ella y hace todo lo posible para tenerla a su lado.

Si bien la situación de la chica no tiene solución médica, los protagonistas lograron encontrar la manera de vivir una vida plena y feliz.

Otra película más reciente es «Todos los días de mi vida», protagonizada por Rachel McAdams y Channing Tatum. La cinta cuenta la historia de Paige Collins y su marido Leo. Ella también pierde la memoria en un accidente automovilístico, y él se dedica a intentar enamorarla de nuevo, a toda costa.

¡Qué son historias de Hollywood!, pues claro. Pero estas historias también pueden suceder en la vida real. El caso de Jessica es precisamente una prueba de ello. La chica está feliz de reencontrarse poco a poco consigo misma. Ella sabe que no puede rendirse… ¡La vida aún tiene mucho que ofrecerle! Comparte esta historia con tus amigos. Tal vez alguno necesite un rayito de esperanza, entre tanta oscuridad, pues así se siente perder la memoria.