Burdel en Bangladesh

Desenfreno y lujuria en Bangladesh. ¿Qué pasa detrás de los muros del más antiguo burdel?

En nuestra sociedad, la prostitución se considera como algo indecente, y las opiniones respecto a su legalización son muy diversas. Vale la pena señalar que Bangladesh es uno de los pocos países musulmanes donde la prestación de servicios sexuales por dinero está permitido por la ley.

El burdel «Kandapara», ubicado en el distrito Tangail, es el más antiguo y el segundo más grande del país. Esta morada de lujuria y desenfreno existe hace más de 200 años (!).

«Kandapara» fue demolido en 2014, pero pronto el prostíbulo fue parcialmente restaurado, a expensas de las organizaciones de caridad sin fines de lucro. Es interesante saber que el dinero lo aportaban no solo los seguidores de amor frívolo. Para la reconstrucción de la institución aporto dinero incluso la Asociación Nacional Femenina de Abogadas.

El hecho es que muchas de las mujeres que trabajan en el burdel, han nacido allí y simplemente no tienen a donde ir..

Una chica llamada Kajol con el cliente. Ella no sabe su edad exacta y piensa que tiene 17. A los 9 años ya estaba casada, y luego su propia tía la vendió a un burdel. Hace seis meses, Kajol dio a luz a un hijo, pero ya dos semanas después de su nacimiento volvió al trabajo.

La mayor parte de los habitantes de Bangladesh considera que el trabajo en la esfera de los servicios sexuales no es diferente en nada de trabajar en otras áreas.

Hoy el burdel «Kandapara» es como un mundo aparte. Burdel está rodeado por una pared de dos metros. En las calles estrechas hay una cafetería y tiendas de comercio.

Aquí nadie llega con sus leyes. Aqui rigen sus reglas y existe una jerarquía.

A las jóvenes, recibidas recientemente en esta cueva, las llaman sirvientes. Estas criaturas no tienen más de 12-14 años.

Asma, de 14 años de edad, nació en un burdel. Comenzó a trabajar como prostituta este año.

La mayoría de las niñas provienen de familias desfavorecidas, pobres o víctimas de la trata de personas.

Estos gemelos tienen sólo cinco días de edad. Su madre, de 20 años de edad, Ginik, también trabaja aquí.

Muchas de las chicas están llenas de deudas y no tienen otra opción.

Después de que la mujer pague todas sus deudas, se enfrenta a una elección: cortar con la prostitución o seguir este camino difícil. Muchas de las chicas, después de salir de la casa pública, son condenadas por la sociedad.

Dipa de 26 años. Aparece llorando en la foto. Ahora tiene dos meses de embarazo. El padre del niño es uno de sus clientes.

Es una especie de un «arma de doble filo»…

Todas estas mujeres, condenadas por la sociedad, merecen una comprensión. La ausencia de opciones para poder dar cambio a su vida las obliga a seguir el camino que la mayoría de ellas no lo han elegido. Cada uno de nosotros, a diario, nos enfrentamos a una elección, pero debido a diversas circunstancias, nos vemos obligados a poner las necesidades personales por encima de la moralidad. ¿Qué opinas de esto?