Cómo un méndigo se convirtió en millonario

Historias increíbles: Hace 13 años este multi-millonario era un drogadicto sin hogar…

La historia del millonario Khalil Rafati es digna de una superproducción de Hollywood. ¡Hace 13 años atrás, este hombre era un adicto a la heroína, un sin hogar y con graves problemas de salud. ¡Su cuerpo entero estaba cubierto de llagas y tan desnutrido que solo pesaba 48 kilos!

Hoy en día, Rafati es un exitoso empresario, propietario de la cadena de jugos y licuados SunLife Organics, dueño de 6 fitobares en Los Ángeles.

Rafati Khalil creció en Toledo, Ohio, pero luego, se trasladó a Los Ángeles en busca de buenas oportunidades y una vida mejor. Desde su nacimiento, Rafati estaba dotado de una vena comercial, por lo que rápidamente se estableció en la ciudad.

Khalil empezó a vender coches deportivos a los clientes adinerados, y su negocio creció rápidamente. Comenzó a ganar mucho dinero, pero aún no estaba preparado para lidiar con éxito. Muy pronto, sucumbió a la tentación y se hizo adicto a las drogas…

Y Rafati no sólo era adicto a las drogas, también se vio involucrado en el tráfico de marihuana, ketamina y el éxtasis. Con el tiempo, las drogas suaves ya no le producían el efecto deseado, y el hombre se enganchó con la heroína… Sobra decir que su vida se desmoronó…

En 2001, Khalil estuvo a punto de morir de una sobredosis, pero los médicos lograron salvar su vida. Un año más tarde, de nuevo al borde de la muerte: unos delincuentes dispararon contra su casa, mientras se encontraba en el baño, suministrándose una dosis de heroína.

En poco tiempo, Khalil Rafati ya había gastado sus últimos ahorros y se precipitó hasta el mismo fondo de la escala social. Sólo en un par de años, pasó a ser de un exitoso hombre de negocios a un indigente drogadicto sin hogar.

Afortunadamente, el héroe de nuestra historia logró superar la adicción. Su increíble historia del regreso a la vida, Rafati cuenta en su libro Forgot to Die (Me olvidé de morir). En 2003 logró alejarse de la droga, fue tratado en un centro de rehabilitación y comenzó una nueva vida. Un día, un amigo le habló sobre los llamados súper jugos, que poseen un alto valor energético y contienen una gran cantidad de vitaminas.

Khalil decidió hacer este tipo de bebidas para los pacientes y el personal del Centro de Recuperación Riviera, una casa de rehabilitación en Malibú. Sus fabulosos jugo se ganaron rápidamente la preferencia de los pacientes, ayudándoles a sanar más rápido. Un éxito particular tuvo su batido smoothie a base de banana, titulado «Wolverine». Mas tarde, el mismo se convertiría en la marca registrada de SunLife.

La fama de la bebida milagrosa se extendió rápidamente por toda la ciudad. Al Centro de Recuperación comenzaron a venir gente con un solo propósito: probar los jugos de Rafati. «Me sentía un poco cómodo, porque muchos ni siquiera eran pacientes del centro», — recuerda Khalil.

Al ver el éxito que había alcanzado su bebida, Rafati supo que debió abrir una empresa para su producción.

SunLife empezó con una inversión de 50 mil dólares que el hombre había logrado ahorrar, y el apoyo de un amigo, apostador profesional. Desde allí, el éxito lo acompañó. En apenas 10 años, la pequeña empresa se ha transformado en un poderoso imperio de jugos y smoothies. Ahora la gama de productos de la compañía incluye 32 tipos de zumos, cocteles de proteínas, batidos, café, helados, yogur y muchos más.

Cabe destacar que Khalil Rafati toma muy en serio brindar ayuda a personas que lo necesiten, porque hace 13 años, sus amigos también le ayudaron a salir del abismo…

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