Cómo deshacerse de la ira

¿Quieres excluir la ira de tu vida? ¡No es tan difícil! Estos 3 consejos funcionan al 100%…

Según una antigua parábola taoísta, un viejo sabio le dijo a su nieto que, dentro de cada uno de nosotros, viven dos lobos — uno blanco y el otro negro. El negro representa la ira, la irritación, la violencia y la envidia, mientras que el blanco, la compasión, la bondad, la ternura y el amor. Estos dos lobos están luchando todo el tiempo entre sí… «¿Y, quién gana?» — le preguntó al nieto. «A quien alimentes, será el ganador» — dijo el abuelo.

Cuando te gritan, te agreden o te tratan mal, por lo general, deseas responder de la misma forma. Sin embargo, de todo esto nunca sale nada bueno. Por eso, es tan importante aprender a dominar la ira y el enojo, tanto por tu bien como por el ajeno.

Cómo deshacerse de la ira

¡Qué pasada! te invita a conocer 3 consejos que te podrían ayudar a dominar estos sentimientos negativos. ¡Vale la pena conocerlos!

  1. Reprimir la ira — una mala idea
    A menudo, en tiempos de conflicto, tratamos de reprimir nuestras emociones y soportarlo todo. Pero la agresión reprimida, a la larga, destruye la mente y el cuerpo, hasta convertirse en una enfermedad.

    La corteza del lóbulo frontal (una parte del cerebro, que afecta a las emociones) comienza a trabajar más allá de la cuenta. Cuando una persona esconde mucho enojo en su interior, es como una bomba de tiempo. Los que le rodean pueden sentir, de una forma u otra, esta energía, lo que conduce, con el tiempo, al deterioro de las relaciones interpersonales.

  2. No hace falta darle rienda suelta a la ira
    Derramar tu ira sobre alguien, que ya está irritado, solo hará crecer el enojo en él, como una bola de nieve en avalancha. ¡Sin embargo, hay un método que funciona perfectamente! Los recursos cerebrales de energía son bastante limitados, y cuando se cambia la atención hacia otra cosa, la persona irritada dejará de pensar en el hecho desagradable.

    Por supuesto, es difícil escapar cuando alguien te está dando gritos histéricos en la cara. Sin embargo, no inflames aún más su ira, ya que eso sólo empeorará la situación. ¡Si te lo propones, y pones en ello tu empeño y conciencia, entonces lo podrás lograr!

  3. No sobreestimes las cosas
    Imagina la siguiente situación: alguien enfurecido se encuentra cerca de ti, dando gritos a granel. La temperatura se caldea, y solo te dan ganas de responder igual, o incluso más alto. Pero, ¿si te dijera que esta persona perdió a su madre la noche anterior, o está pasando por un divorcio difícil, y ayer le quitaron la custodia de sus hijos, seguirías pensando igual?

    En este caso, probablemente, tu reacción sería diferente. La ira pasaría a un segundo plano, y puede que, incluso, se transforme en simpatía.

    ¿Qué ha cambiado en este caso? ¡Pues, nada! Solo tu punto de vista de la situación. Por eso, date la oportunidad de volver a evaluar la causa de la ira. Puede que la otra persona solo haya tenido un mal día, y el asunto no tenga nada que ver contigo.

Pero, el paso más eficaz y profundo, y quizás el más difícil, es el perdón. Esto es importante, no tanto para el oponente como para ti mismo. Después de todo, la ira es un veneno que mata lentamente, solo a quien la padece.

¡No dejes que las emociones arruinen tu vida! Ahorrándote la negatividad, protegerás tu salud física y mental, y serás feliz. ¡Haz la prueba, y verás cómo cambiará tu vida! Por último, comparte estos consejos con tus amigos de las redes sociales…