Circunstancias cambian a las personas

Así es como las circunstancias cambian a las personas. Increíblemente sabia fábula…

¿Quién de nosotros, en nuestra niñez, no se deleitaba con sabios cuentos y parábolas, llenas de enseñanza, que nos transportaban a los tiempos de antes y países lejanos, donde los animales cobraban vida, y su comunicación con el hombre era una cosa fácil? Nacidas en las antiguas culturas de Oriente, las fábulas fueron creadas con un afán de educar a los hijos de los nobles, de infundir en ellos valores y virtudes que les permitieran a convertirse en sabios gobernantes. Debido a su brevedad y fácil comprensión, muy pronto estos relatos se difundieron por Oriente y, gracias a los viajeros y navegantes, llegaron a Europa y luego a otras partes del mundo. Evolucionada y enriquecida, la fábula llegó hasta nuestros días para continuar con su propósito principal, con el que fue creada: moralizar y llevar una enseñanza. Quepasada.cc te ha traído un relato precioso, acerca de cómo suelen reaccionar las personas ante las adversidades. ¡Te va encantar!

En una ocasión, una joven mujer se le acercó, agobiada, a su padre y le comentó con tristeza:

— Papá, ¡que cansada estoy de todo! Son demasiados los problemas que tengo: en el trabajo, en mi vida personal, y ya mis fuerzas no me alcanzan para más… ¿Qué puedo hacer?

Mirándole a los ojos, llenos de angustia, su padre le respondió:

— Permíteme ponerte unos ejemplos:

Tomó tres cacerolas con agua y las puso al fuego en el fogón. Luego tomó una zanahoria, un huevo y café. Intrigada, su hija lo miraba sin entender. Con mucha tranquilidad, el padre colocó un ingrediente en cada uno de los tres recipientes. Pasados algunos minutos, apagó el fuego y le preguntó a su hija:

— ¿Qué crees que ha pasado con lo que puse en el agua?

— Pues, es evidente, — respondó la chica, — la zanahoria y el huevo se cocieron. Y el café se disolvió.

— En efecto, — asintió el padre, — pero si observas bien, verás que la zanahoria, que antes era tan rígida, se hizo blanda y flexible. El huevo, tan frágil y delicado, se tornó duro. Por fuera siguen siendo los mismos, pero por dentro cambiaron, cada uno a su forma, bajo idénticas condiciones — el agua hirviente. Igual le sucede a las personas: el que aparenta ser fuerte, puede resultar siendo el más débil, y aquellos que parecen ser los más delicados y suaves, se vuelven duros y fuertes…

La joven se quedó pensativa y al rato dijo:

— Vale, pero ¿y el café?, — tenía que preguntar esto, pues no lo comprendió del todo.

El padre sonrió y, al cabo de unos instantes, expresó:

— Ah, pues el café es lo más interesante. Al disolverse por completo en el ambiente desfavorable y hostil, se transformó, convirtiendo el agua hirviente en una bebida deliciosa y placentera.

Así en la vida hay personas que, al comprender que no pueden salir, huir de una situación determinada, optan por cambiarla, transformarla en algo positivo, poniéndose a disposición de su propia experiencia y el conocimiento. Aprovechan sabiamente las adversidades a su favor, y así, revertiendo la situación, logran algo extraordinario, algo mucho mejor. Cada vez que te toca hacer frente a una situación difícil y complicada, recuerda que es tu derecho, es tu elección en qué convertirte, para enfrentarla.

¡Excelente consejo del padre a su hija! Para motivarse y reflexionar. Nunca debemos rendirnos frente a las dificultades. ¡Comparte con tus amistedes esta excelente fábula acerca de cómo reaccionan las personas ante las adversidades!