Chico con trasplante de cara

Los médicos trabajaron 56 horas seguidas en su rostro. Cuando se vio a sí mismo…

Muchos suicidas, solo después de un intento de suicidio infructuoso, se dan cuenta de lo pequeños que eran sus problemas. Así le sucedió a Andy Sandness, nuestro protagonista de hoy.

Pocas personas sabían que este simpático joven, de 21 años de edad, por mucho tiempo había sido roído por una depresión. Cansado de luchar contra ella, el muchacho decidió utilizar un arma para acabar con todos sus problemas. Por desgracia, y suerte a la vez, Andy se dio cuenta de que todavía quería vivir, aunque sólo después de apretar el gatillo…

Los equipos de rescate lograron traer a Sandness del otro mundo, sin embargo, el atractivo del joven no regresó con él. El disparo transformó la parte inferior de la cara del desdichado en una verdadera ruina.

Andy ha sido sometido a varias operaciones para eliminar los fragmentos de hueso, e intentar recuperar la forma de su cara. Los médicos, con arduo trabajo, han conseguido reconstruirle una nueva mandíbula inferior. Para ello, utilizaron el hueso de su cadera.

Hasta hace poco, el chico vivía como un ermitaño. Trataba de no salir de su casa, con tal de no asustar a mujeres y niños con su cara desfigurada. ¡Pero, por fin, un día del año 2012, el joven Andy pudo ver un rayito de luz esperanzadora!

El médico que supervisó las operaciones de Sendness, lo invitó a ponerse en fila para un trasplante de cara. Esta operación es muy difícil y poco frecuente. ¡Sin embargo, Andy estaba dispuesto a arriesgarlo todo por la oportunidad de volver a una vida normal!

Sólo recientemente apareció el donante de su actual rostro. El antiguo dueño de la cara era Ross Cullen, también de 21 años, quien decidió seguir el mismo camino de Andy, solo que este sí logró suicidarse.

En su testamento, el fallecido dio permiso para que sus órganos fueran donados a otros necesitados. Después de esperar el consentimiento de Lili, la viuda de Cullen, los médicos comenzaron a trabajar.

Las complejas operaciones duraron unas 56 horas. ¡Pasaron tres semanas antes que le permitieran a Andy mirarse en el espejo, pero al hacerlo, el chico se quedó sin habla!

El siguiente video te mostrará los detalles de la historia de Sandness: Su antes y después. ¡Un verdadero milagro!

¡Sí, la medicina moderna puede hacer maravillas! Esperamos que en el futuro este tipo de cirugía se convierta en algo común, dándoles la oportunidad de nueva vida a miles de personas.

Si te ha impresionado esta historia, y la habilidad de los médicos, compártela con tus amigos de las redes sociales. ¡Quién sabe cuántos necesiten de este rayito de esperanza!