Chica se sobrepone a su fobia por los perros pitbull

Ella casi perdió un ojo, tras el ataque de un pitbull. 2 años después, su decisión sorprendió a todos…

Farrand Schneider todavía recuerda ese día, tres años atrás, cuando toda su vida se volcó en un abrir y cerrar de ojos. La chica, que toda su vida había sido buena con los perros, de repente, les creó una fobia terrible, y por una buena razón… ¡Un can la había agredido!

No obstante, la víctima sentía que debía afrontar el problema, y buscar la manera de superar sus miedos. Sus amigos, al conocer su determinación, no dudaron en apoyarla… ¡Finalmente, esta chica de 22 años de edad, lo logró!

Los problemas de Farrand comenzaron después del ataque de un pitbull. Un perro desconocido la atacó, y le dejó una enorme cicatriz en la ceja. Los médicos, al curarle la herida, dijeron: «Unos milímetros más, y Schneider habría perdido su ojo». En total, para cerrar la herida se necesitaron unos 19 puntos de sutura.

Después de cinco horas y media en el hospital, y tras el pago de 10 mil dólares por los servicios médicos, la chica estaba lista para irse a casa, pero… ¡Esa era sólo la punta del iceberg! Pronto, Farrand descubrió que no podía mirar a los perros sin temor. Y, para una chica que creció junto a los perros, ese era un golpe terrible.

La joven trabajaba como camarera, y, durante el día, muchas veces les contaba su historia a los clientes curiosos. Pese a todo, a Farrand le disgustaba la reacción de las personas. Casi todo el mundo, expresando su simpatía con la chica, llamó al pitbull «perro horrible», afirmando que tales perros deberían ser puestos a dormir.

Pero, nuestra protagonista de hoy no pensaba lo mismo. En su opinión, el dueño del perro, quien no entrenó al animal y descuidó a la mascota, era el único culpable de lo ocurrido. Por cierto, el hermano de Schneider también tiene un pitbull, y la muchacha dice que nunca vio a un perro más obediente, complaciente y cariñoso que este cazador.

Farrand estaba renuente a rendirse ante su fobia, y no descansó hasta encontrar, por sí misma, la manera de enfrentarla. ¡Dos años después del ataque, la decidida joven compró su propio pitbull! Cuando el cachorro llegó a su casa, apenas si tenía siete semanas de edad. Farrand lo nombró, James.

Schneider recuerda que, al principio, estaba terriblemente nerviosa. A su mente, constantemente, llegaban las cosas malas que había oído acerca de los pitbull. La gente le decía: «Tarde o temprano, cualquier representante de esta raza «se descompone», y comienza a agredir a la gente». No obstante, la chica decidió oponerse a sus propias experiencias, y a la mala opinión de los extraños… ¡Y no falló!

Hoy, Farrand argumenta que un perro tan fiel como el pitbull, no se encuentra tan a menudo. Además, sí que sabe agradecer sinceramente todas las manifestaciones de amor de su amo. James ha crecido mucho, y a pesar de su peso sólido, todavía le encanta subirse lentamente, y acostarse en el regazo de Schneider.

Farrand aprendió a entrenar a su pitbull. Como cualquier perro serio, este necesita disciplina. Si el dueño descuida el entrenamiento de su mascota, tarde o temprano el animal podría morder a alguien. Pero, si el dueño conoce lo que está haciendo, no habrá nada que amenace a la gente.

De hecho, Schneider dice que la sociedad ha puesto una lápida sobre la raza pitbull. Si una persona es atacada por un perro cualquiera, en este caso, toda la culpa recae sobre el dueño del animal. Pero, si el atacante es un pitbull, la gente inmediatamente culpará al propio perro. ¿Por qué? En ambos casos, el comportamiento de la mascota es única y exclusiva responsabilidad de su dueño.

¿Qué piensas de la decisión tomada por esta joven? Comparte tu punto de vista en los comentarios, y con tus amigos de las redes sociales…