A este hombre le trasplantaron la cara

Este hombre pasó «todos los círculos del infierno». ¡Solo míralo ahora!

Mitch Hunter es un ex soldado de Indiana, EE.UU. A este hombre se le puede llamar un héroe. Es sólo en las películas los superhombres aniquilan al mal, salvando la vida de miles de inocentes y castigando a los malvados. En la vida real no todo es así de fácil, y a menudo, las personas que han decidido auto-sacrificarse por el bien de los demás, terminan pagando un precio demasiado alto.

Esto fue lo que le ocurrió a Mitch. Un ex militar, padre de dos hijos, estaba en un coche con sus amigos, cuando el conductor perdió repentinamente el control, y… el vehículo se estrelló contra una torre eléctrica. Mitch logró empujar hacia afuera a la chica sentada junto a él… un instante antes de que la torre se derrumbara sobre el coche, cubriéndolo por completo…

Durante varios días, Mitch estaba luchando por su vida en cuidados intensivos. El impacto de la corriente eléctrica fue tan fuerte que le viró los dedos de las manos. También el muchacho perdió una pierna. Pero el mayor impacto fue cuando Mitch se vio a sí mismo en el espejo. Su cara quedó completamente desfigurada.

Los médicos les propusieron una variante, a la que Mitch no se negó. Para él, era una oportunidad de reunirse de nuevo con sus bebés. Previamente, habían tratado de hacer tal operación sólo dos veces, y nadie podía dar garantías de que tendría éxito. Se trataba de un trasplante de cara. ¿Aceptaría Mitch esta variante? ¿Aceptaría su cuerpo a su nueva cara?

El método todavía no se ha investigado a fondo, pero Mitch estaba decidido. El deseo de volver a una vida normal lo llevó a tomar tal decisión. ¡Pero lo más importante era, para él, es que no quería asustar a sus hijos! Afortunadamente, el trasplante salió impecable. Quedaba por ver, si su cuerpo haría rechazo o no a la cara del donante.

¡Los temores fueron en vano! Es difícil decir si se trata de la buena suerte, pero la nueva cara se le acopló muy bien. Después de algún tiempo, detrás de la exuberante barba, quedó oculta la cicatriz en su cuello, y la otra, en la cabeza, se esconde debajo del cabello grueso. ¡Pero qué es esto, en comparación con la alegria de poder aparecer ante los ojos de sus pequeños!

El gesto heroico de Mitch cambió completamente sus ideas sobre la vida y las prioridades. Él está feliz, ya que puede llevar una vida normal y ser un padre para sus hijos. Los niños ya están acostumbrados al «nuevo look» de papá. En realidad, no importa qué cara tengas. Lo importante es, ¿qué clase de persona eres?

¡Comparte esta historia con los demás! Qué sepan que, a menudo, los verdaderos héroes viven entre nosotros.