30 modos de divertir a un niño

30 maravillosas ideas para entretener a tu hijo. ¡Descubre y aplica el método Montessori!

María Montessori es una educadora italiana especializada en la educación infantil. Ella sugiere que, para formar a niños de 3 a 5 años, no existe nada mejor que los juegos educativos. Son muy simples y no requieren de nada especial. Para estos juegos puedes utilizar todo lo que tengas a la mano: frascos con tapas, pinzas para colgar ropa, productos sólidos a granel… ¡Tus pequeños se divertirán de lo lindo, ya lo verás!

Quepasada.cc te propone 30 ideas con las que podrás entretener a tu hijito en casa… Solo recuerda que debes prestar mayor atención cuando el niño interactúe con objetos pequeños.

Busca algunas botellas, tarros, o frascos de diferente tamaño. Quítales las tapas, mézclalas y ofrécelas al niño para que pueda escoger las tapas adecuadas para cada envase y taparlo de nuevo.

Toma una esponja y jabón y lentamente muéstrale a tu hijo cómo se deben lavar los platos. Permítele que haga lo mismo, verás cómo le gustará.

Esparce algunos granos o cereal, toma un recogedor y una escoba y bárrelos. Deja que tu niño te imite.

Derrama un poco de agua y luego invita a tu hijo para que limpie y seque el piso con una frazada.

Toma algunos botones, agujetas y ganchos y confecciona objetos con ellos. Por ejemplo, puedes hacer un conejo y una zanahoria: sujétalos juntos usando un cordón o un gancho y luego se los das al niño. Puedes nombrar al juego «darle la zanahoria al conejito». El niño primero tendrá que encontrar la manera de separar los dos objetos.

Toma retazos de tela de diferentes texturas: seda, algodón, lana. Enséñale al niño sobre esto: cómo se sienten los trapos, si son ásperos, suaves, resbaladizos… Luego puedes pedirle que elija pares de texturas similares.

Pon algunos objetos pequeños (botones, mosaicos o bolitas) en un frasco con agua, y pídele al niño que los saque usando una cuchara.

En una bolsa guarda de 8 a 10 objetos que el pequeño ya conozca (una cinta, un lápiz, un peine o un juguete). Con los ojos cerrados, él debe ir sacando y nombrando cada objeto que sale de la bolsa. También puedes complicar un poco la tarea: agrupa los objetos según la primera letra de su nombre. Así tu hijito desarrollará sus sensaciones táctiles mientras aprende a identificar las letras del alfabeto y a distinguir los sonidos en las palabras.

Para esta idea necesitarás 2 platos, una esponja y una regadera de jardín. Vierte agua en un plato, absorbe con la esponja el agua del primer plato, exprímela en la regadera, y repite este proceder hasta que el primer plato quede vacío. Luego, desde la regadera, vierte el agua en el segundo plato.

Perlitas y cajas: Mezcla las perlitas y pídele a tu pequeño que las organice según su tamaño o su color, en diferentes cajas. Primero emplea solo dos cajas y ve agregándole sucesivamente una cajita más, para dificultar la tarea.

Unas perlitas, un conducto y un plato. Mediante el conducto baja las perlitas al plato. Pasa un divertido rato con el niño compitiendo sobre cuál perlita llegará primero al plato.

Origami: Esta actividad donde se dobla, rasga y manipula el papel, es ideal para desarrollar la destreza manual y la motricidad de tu hijo. Además, el origami estimula la imaginación espacial, a la vez que enseña a diseñar y fomenta la creatividad.

Bolsas con pesos de 1, 2 y 3 kg con una cuerda: Tu niño deberá arrastrar estas bolsas, para fortalecer sus músculos, la resistencia en las manos y las habilidades motoras.

Haz un juguete colgante, ensartando en un cordón cualquier objeto que tenga un agujero.

Unos clavos de madera y un martillo pueden clavarse en arcilla blanda o en plastilina.

Abre varios agujeros en la tapa de un frasco. A través de ellos el niño podrá echar adentro botones, perlitas, bolitas de goma o cualquier otro objeto pequeño.

Llena unas bolsitas con granos de frijol. Puedes esparcirlas sobre una mesa, y junto a tu pequeño clasificar los granos. Si las bolsitas son más grandes, puedes esconder en ellas algunos juguetes pequeños para que tu hijo los busque y los encuentre.
Pueden clavar chinchetas en espuma de polietileno.

Pueden jugar con moldes para hacer hielo, pinzas, perlitas o frutitas. Con los bebés menores de un año utiliza solo las frutas de tamaño pequeño.

Sienta al niño en una silla y esparce harina sobre la mesa para que él pueda crear dibujos, ya sea con un dedo, un palito o un cepillo.

Busca una bandeja, harina y frijoles y un tamiz. Deja que tu niño encuentre los frijoles escondidos en la harina y los coloque en un frasco. Le puedes enseñar cómo se usa un tamiz.

Una caja pequeña sin tapa y pinzas de la ropa: Si el niño es muy pequeño, sujeta las pinzas de la ropa alrededor de la caja, para que él las vaya quitando. A los más grandes también les puedes enseñar cómo abrochar las pinzas en la caja.

Enséñale a tu pequeño cómo se usa el imán (preferiblemente uno de mayor tamaño) El niño podrá comprobar cuáles objetos se adhieren o no al imán.

¡Esta idea le encantará a tu bebé! Solo necesitarás un recipiente plástico con agua, una gota de jabón líquido y un batidor, y deja que el niño «bata» la espuma.

Busca tres recipientes de diferentes diámetros y sus tapas, y deja que el niño seleccione la tapa correcta para cada recipiente. También puedes apilar los recipientes uno dentro del otro.

Si utilizas un lavavajillas, puedes permitirle al bebé sacar las cucharas y los tenedores de la cesta. Solo debes tener cuidado con los objetos afilados.

Utiliza un recipiente de plástico alto o una jarra con agua, así como diversos objetos pequeños: nueces, granos, tuercas, objetos de plástico, corchos o bolitas de papel de aluminio. Mientras que el niño va echando los objetos al agua y observa cuáles de ellos se hunden, le puedes ir explicando el concepto de «pesado/ligero».

Usa unas revistas o unos periódicos viejos, los cuales podrás romper en tiras o pedazos. De esta manera el niño va a desarrollar una buena correlación de movimiento de la mano y el agarre. Primeramente, enséñale los pasos: agarrar la hoja con los dedos y luego estirar a diferentes lados. ¡Será divertido!

¡La plastilina al rescate! Jugar con plastilina es muy divertido y saludable. Cuando el niño aplasta la plastilina, se auto masajea los dedos y las manos, a la vez que desarrolla sus músculos. A la masa luego le podrán agregar todos los objetos pequeños que estén a la mano (perlitas, piedritas, legumbres…).

Es muy útil aprender a atarse las agujetas, o abrir y cerrar las cremalleras… Existen muchos juguetes que utilizan esta técnica, pero no los necesitas para nada. Solo tienes que apilar un montón de ropa, mientras aprovechas para explicarle al niño un poco más sobre las texturas.

Como ves, todo lo que necesitas para divertir y educar a tu hijo, lo tienes a tu disposición en tu propio hogar. Tu bebé aprenderá a desarrollar su potencial con un poco de estímulo y algo de tu dedicación y tiempo. Serán momentos maravillosos e inolvidables, ¡no lo dudes! Comparte estos consejos con tus amigos padres, para que aprendan estos 30 trucos con los que podrán entretener y educar a sus hijos pequeños.