Vecino espía a una familia

Un extraño ruido desde el desván, puso en vilo a la familia. Lo que la cámara oculta revelo…

A muchos de nosotros, después de ver una película de terror por la noche, nos queda un vestigio de sensaciones temerosas, por lo que no nos atrevemos siquiera a salir de la habitación por un tiempo. En tales situaciones, la gente a menudo se imagina que le están observando atentamente desde los más oscuros rincones.

Sin embargo, por lo general, este miedo es absolutamente infundado. Y es que, a excepción de tu gato, nadie tiene la necesidad de vigilarte las espaldas.

Sin embargo, para los Kennedy, de Norteamérica, esta vez no fue tan así…

Jerome y Ashley vivían en una enorme casa antigua, en Pittsburgh, con su hija de 10 meses. La familia Kennedy poseía sólo la mitad del edificio. En la segunda mitad vivía un anciano, quien estaba haciendo algunas reparaciones. La pareja prácticamente no había cruzado palabra alguna con él.

Esa noche, Jerome y Ashley estaban a punto de ir a dormir, cuando de repente escucharon unos misteriosos sonidos, que provenían del ático. Hoy, la pareja admite que parecía como si alguien caminara por encima de la casa. Al poco rato, una luz débil se filtró a través del techo, al parecer, proveniente de una linterna.

Al día siguiente, Jerome fue al ático con una cámara. El hombre la instaló secretamente, y un día después regresó para recoger la grabación. ¡Lo que vio, lo dejó sin palabra!

Resulta que todo ese tiempo, el anciano estuvo deambulando por el ático de la otra mitad de la casa. Robert, de 69 años, vagó por las habitaciones polvorientas. ¡Más tarde se hizo evidente que el misterioso veterano había trabajado muy duro para seguir la vida de los Kennedy y su pequeña hija! Incluso perforó una serie de agujeros redondos en dirección a la casa contigua. Jerome dice que no entiende lo que el abuelo quería hacer. ¡Afortunadamente, la policía detuvo los planes del pervertido abuelo!

Ahora, Robert, de 69 años, espera la decisión de su suerte en el tribunal. Imagínate la indignación de los Kennedy. La pobre mujer no podía calmarse, y con razón… Y es que, por desgracia, los casos como este no son tan aislados como uno podría pensar.

¿Qué opinas tú del viejo vecino, y de sus sospechosas actividades? Comparte tu punto de vista en los comentarios, y el post con tus amigos de las redes sociales.