Un milagro navideño

Su esposa e hijo acababan de morir delante de sus ojos… Pero entonces se produjo un doble milagro!

Mike y Tracy Hermanstorfer podrían considerarse un matrimonio perfecto. Tuvieron la dicha de tener ya dos hermosos hijos, Austin y Kanyen. Y ahora esta familia estaba a la espera de un nuevo miembro. En vísperas de la Navidad Tracy debía dar a luz a su tercer hijo.

Nada mostraba señales de algún problema. Su embarazo había transcurrido sin ninguna complicación, y el 24 de diciembre, a la hora señalada, Tracy asistió a la clínica en Memorial Hospital en Colorado Springs. Mike estuvo presente en el nacimiento, y todo iba según lo planeado. Pero, de repente, Tracy comenzó a debilitarse, su corazón se detuvo y dejó de respirar…

Los médicos hicieron todo lo posible por revivirla, pero todos sus esfuerzos fueron en vano. Al no tener resultado, dedicaron todo el esfuerzo para rescatar al bebé. Decidieron realizar un parto por cesárea, para extraerlo del vientre materno.

«El alma se me fue del cuerpo. Yo no podía creer lo que estaba sucediendo. Esto era una terrible pesadilla hecha realidad… Y cuando los médicos extrajeron a nuestro chico, casi me desmayé. ¡Él tampoco daba señales de vida!» — con un temblor en su voz, Mike recuerda el incidente.

El niño no emitía sonido alguno y permanecía absolutamente inmóvil. Parecía que también había muerto… Pero cuando el recién nacido fue puesto en los brazos de su padre, ¡el bebé comenzó a gritar!

«¡Esto fue un verdadero milagro! Sentí como si me quitaran una montaña de mis hombros. Pero un mayor milagro tuvo lugar instantes después. ¡Los médicos que continuaban reanimando a Tracy, anunciaron que le había reaparecido el pulso!» — Mike continúa compartiendo sus experiencias.

Pronto la mujer recuperó completamente la conciencia. «Sentí como si me hubiera dormido. Yo no podía entender por qué todos a mi alrededor estaban tan pendientes de mi» — dice Tracy.

La mujer pasó cuatro minutos en un estado de muerte clínica. Los médicos no han podido explicar la causa del paro cardíaco. Sin embargo, ningún miembro de la familia Hermanstorfer ha exigido esta explicación. Todos están muy contentos de que tanto la madre como el bebé hayan sobrevivido. «Para nosotros, este es el verdadero milagro. ¡Incluso mis amigos que no creen en Dios, tuvieron que reconocer que fue el Señor quien salvó mi querida Tracy y a nuestro hijito Coltyn!» — dijo Mike.

Desde entonces, ya han pasado tres años. El pequeño Coltin crece sano y fuerte, para el beneplácito de sus padres. Mike y Tracy viven una vida normal y agradecen a Dios por haber salvado a su familia de una tragedia.

Si esta historia ha estremecido tu corazón, compártela con tus amigos. ¡Los milagros sí existen, sobre todo en Navidad!