Sobrevivientes de la caída del avión del equipo de futbol

«El pánico arrastró a todos, pero yo tomé una posición fetal». Historias de los sobrevivientes de la catástrofe del equipo Chapecoense.

En la noche del 28 al 29 de noviembre, la comunidad deportiva fue conmocionada por la triste noticia. El avión con el equipo de fútbol «Chapecoense» brasileño, se estrelló en Colombia. Los jugadores volaron para jugar su primer partido final de la Copa Sudamericana…

¡A pesar de que las posibilidades de sobrevivir la caída, eran prácticamente cero, unos pocos afortunados sí lo hicieron! ¿Pero quiénes fueron aquellos que lograron sobrevivir milagrosamente a tan terrible accidente?

El defensor Alan Ruschel fue el primero en ser rescatado. Se mantuvo consciente todo el tiempo, y de camino al hospital, lo primero que pidió a los rescatistas fue que contactaran a su familia y les dijeran que él estaba bien.

Alan fue diagnosticado con daños en las manos, las piernas y la cabeza, así como fractura de columna, pero ninguna de las lesiones son potencialmente mortales. Por cierto, entre los escombros los equipos de rescate lograron encontrar su anillo de compromiso, que debió soltársele del dedo al golpear el avión contra el suelo. El anillo fue devuelto inmediatamente a su propietario.

En la silla junto a Alan iba el arquero Marcos Danilo Padilha. Después del accidente, los equipos de rescate lo encontraron aún con vida, pero debido a la gravedad de sus heridas, murió en el hospital…

Antes de morir, tuvo tiempo para hablar por teléfono con su esposa. Dejó un hijo, que se está entrenando en la escuela de fútbol «Chapecoense».

En segundo portero del equipo, Jackson Follmann, fue más afortunado. Aunque su estado es grave, los médicos creen que él tiene buenas posibilidades de recuperación. Lamentablemente, Jackson tendrá que olvidarse de deporte activo. Su pierna derecha, hubo que amputarla, y los médicos están luchando por salvar la izquierda.

El rescate del defensor Helio Neto se parece más a un milagro. Después de muchas horas de búsqueda, los equipos de rescate estaban por anunciar que no había más sobrevivientes, ¡cuando de repente fue encontrado Neto bajo los escombros!

Al principio, parecía que sus posibilidades de supervivencia eran iguales a cero. Tenía un fuerte golpe en el craneo, múltiples fracturas y una desgarradora herida abdominal. Además, Helio pasó varias horas en el barro, bajo una fuerte lluvia, lo que amenazaba con una infección considerable.

Pero después de la cirugía, los médicos confirmaron que la amenaza a la vida había pasado. Para su recuperación completa, sólo necesitaba unas pocas operaciones sencillas — en la rodilla, el brazo y la nariz.

Además de los jugadores, lograron salvarse dos miembros de la tripulación y un periodista. El que menos daños sufrido fue el ingeniero de vuelo Erwin Tumiri. ¡Recuerda con claridad todo lo que ocurrió durante y después del accidente!

«Sobreviví porque he seguido todas las instrucciones de seguridad a pie de la letra. Debido al pánico, muchos pasajeros se levantaban de sus asientos y gritaban. Yo puse la bolsa entre mis piernas, me incliné y me puse en una posición fetal, como se recomienda hacer en todas las situaciones de emergencia», — dijo a los periodistas Erwin.

La azafata Ximena Suárez fue menos afortunada. Se le diagnosticó la fractura del cuello, así como múltiples fracturas de los brazos y las piernas. Sin embargo, no existe una amenaza para la vida de la joven — ella se encuentra en condición estable.

Lo que sucedió durante el accidente, Ximena lo recuerda vagamente: «La luz en la cabina se apagó, y en 40-50 segundos tuvimos un fuerte impacto contra el terreno. Después de eso, no recuerdo nada».

El sexto de los sobrevivientes fue el periodista Rafael Henzel. Él fue la última persona en publicar imágenes desde dentro del avión siniestrado, justo antes del despegue. Rafael se encuentra en estado grave: tiene una fractura de la columna vertebral y el daño pulmonar grave…

Pero los más afortunados se pueden considerar aquellos que, por una razón u otra, no tomaron el avión. En total son cinco. La historia más increíble fue la de Mateus Saroli — el hijo del entrenador. ¡No se le permitió subir a bordo, debido a que se le había olvidado el pasaporte en casa!

El dicho «no habría felicidad, si la desgracia no ayudara» es plenamente aplicable al atacante «chapecoense» Alejandro Martinuccio. Pocos días antes del vuelo, él se lesionó, por lo que fue tratado y no voló con el equipo.

El portero de reserva Marcelo Boeck claramente nació con buena estrella. La fecha del nefasto partido coincidió con su cumpleaños 32, por lo que el club le concedió un presente y permitió que lo celebrara en casa.

En el último minuto decidieron no viajar con la tripulación: el Alcalde de la ciudad de Chapecó, Luciano Buligon, y el Presidente de la Asamblea Legislativa del Estado de Santa Catarina, Gelson Meris. Ambos se vieron obligados a asistir a una reunión de trabajo en Sao Paulo.

Debido al accidente, la ciudad de Chapecó declaró un período de luto de 30 días. Fueron canceladas todas las actividades municipales, relacionadas con la Navidad y el Año Nuevo. Mientras que los jugadores en todo el mundo comienzan sus entrenamientos o partidos con un momento de silencio…