Selfies fatales

Selfies fatales: 8 muertes realmente estúpidas que bien pudieron haberse evitado…

¿Quién habría pensado que la tecnología pudiera ser tan peligrosa? Poco tiempo atrás, la muerte sorprendía a la gente mediante guerras, enfermedades o desastres inevitables… Ahora, incluso, una simple fotografía te puede matar. Las popularmente llamadas «selfies» se han convertido en todo un fenómeno de la red de redes, hasta el punto de hacerle a la gente perder la cabeza (a veces, literalmente).

¡Qué pasada! te propone echar un vistazo a 8 accidentes estúpidos que, lamentablemente, condujeron a la muerte de sus protagonistas, mientras estos intentaban tomarse una autofoto. ¿Realmente una selfie vale más que una vida humana? ¡Júzgalo tú mismo!

La pareja que se cayó por un acantilado.
En el 2014, el mundo fue impactado por una terrible noticia: un matrimonio polaco murió en un centro turístico de Portugal, mientras se fotografiaba cerca de un acantilado. La pareja deseaba tener un bonito recuerdo del lugar… ¿Y qué mejor que una selfie? La tragedia sucedió delante de sus dos pequeños hijos, quienes luego necesitaron ayuda psicológica tras la muerte de sus padres…

Adolescente y aseo.
Este incidente se produjo en enero del 2015. Un adolescente posteó una selfie, disfrazado de Bob Esponja, con lo que atrajo la atención de un gran número de suscriptores. El chico no lo quiso parar allí y, al día siguiente, decidió hacerse una autofoto más arriesgada… sobre el inodoro.

Pero el destino le tenía preparada una «broma» más fuerte: el adolescente se cayó y se golpeó la cabeza contra el asiento del inodoro, lo que le provocó la muerte a causa de una hemorragia.

La chica y el puente.
A Xenia Ignatyeva solo le faltaba un mes para alcanzar la mayoría de edad. Esta chica tenía un hobby muy inusual: fotografiarse en los lugares más extravagantes de San Petersburgo. Cuando Xenia se subió a un puente, con la esperanza de capturar la vista de la ciudad, su pie se resbaló, y ella instintivamente se agarró a un cable expuesto. Todo sucedió tan rápido, que la chica no tuvo posibilidades de sobrevivir.

Fatal despedida de soltera.
A sus 26 años de edad, Collette Moreno era la viva estampa de la diversión y la alegría. Pero esta selfie llegó para arruinarlo todo. Mientras Collette iba de camino a su propia despedida de soltera, acompañada de su amiga Ashley, el coche se desvió al carril contrario e impactó contra un vehículo en marcha…

Otra chica y otro puente.
La estudiante polaca Sylvia Rachel, de 23 años de edad, nunca regresó a casa de su viaje a España, al menos no con vida. Ella se subió al famoso «Puente de Triana», con el fin de hacer una hermosa toma. La escena fue impactante: la chica se cayó desde una altura de 4 metros, golpeándose contra el soporte de hormigón. Un paro cardiaco le arrebató la vida en un instante.

Otra muerte muy absurda.
Justo al otro día de haber cumplido 18 años de edad, Anne Ursu decidió realizarse una selfie muy original en el techo del tren. La muerte de esta chica es, realmente, una de las muertes más absurdas del planeta. A primera vista, subirse al techo de un coche parecería una cosa banal, pero la chica quiso elevar una pierna para aumentar el efecto…

Anne tocó un cable de alimentación, y fue impactada por una descarga de 27.000 vatios. Murió a causa de las graves quemaduras que abarcaron más del 50% de su cuerpo.

El amor hasta la tumba…
El amor a través de las redes sociales se ha vuelto muy frecuente en los últimos tiempos, como fue el caso de Holloway Cheney y James Nichols. Durante algún tiempo, se comunicaron por línea, hasta que, finalmente, decidieron reunirse en uno de los suburbios de Sudáfrica.

La pareja decidió capturar el encuentro en una selfie de lujo, al atardecer. Una vez escogido el lugar adecuado para la foto, James se dispuso a ajustar el trípode de la cámara. Holloway se situó cerca de la orilla del acantilado, pero perdió el equilibrio y se precipitó hacia abajo. La muerte se la llevó antes de la llegada de la ayuda médica…

Entre la vida y la muerte, al extremo.
El portorriqueño Ramón González era un conocido y exitoso rapero. Un día se le ocurrió la idea de tomarse una autofoto extraña y original, con una mano sujeta al volante, mientras enfocaba el teléfono con la otra. ¡Pero la selfie le salió muy cara! Su motocicleta se desvió hacia el carril contrario, donde colisionó contra un vehículo en marcha.

Esto no quiere decir que todas las selfies son malas y peligrosas, pero siempre se deben realizar con cuidado. Si te decides por una toma en algún lugar poco común, o mientras conduces, ten en cuenta la historia de estos desafortunados. ¡Tu vida vale mucho más que la autofoto más original del mundo, no lo olvides!

Comparte este post con tus amigos, para que conozcan 8 casos de selfies fatales, que terminaron muy mal… ¡Tal vez se pueda salvar una vida!