Sacaborrachos paró a dos

Dos rufianes se lanzaron sobre el guardia. ¡Pero él les mostró el poder de su derecha!

Hay personas que adoran demostrar «la rudeza» en cada esquina. En el estado claro, ellos todavía comprenden en cierto modo qué sucede. Pero basta que tomen un poco, la voz interna de la razón se extingue por completo. Parar a semejantes personas solo se puede a la fuerza.

Aquí, por ejemplo, los muchachos jóvenes y muy agresivos han decidido comprobar la fuerza del guardián local. Les parecía con seguridad que el hombre en camisa no podía ofrecerles la digna resistencia.

Apuesto a que los canallas quedaron asombrados, al descubrir que la supuesta víctima fuese capaz de presentarles un verdadero combate. Hasta el último el hombre trató de decidir el asunto por las buenas.

Sin embargo, cuando quedó claro que los malhechores no pararían, él echó rápidamente a los dos canallas a la tierra. Y cuando, habiendose levantado, ambos se han lanzado al ataque de nuevo, el sacaborrachos tuvo que batir a toda fuerza. ¡Ahora los muchachos insolentes recordarán por mucho tiempo este día!

Es impresionante, cuánta cólera albergaba el joven que se ha quedado de pie. Al comprender que el combate honesto no le dejaba esperanzas, el muchacho optó por escupir, tratando así vengarse del ofensor.

¡Espero sinceramente que después de tal lección los gamberros renunciarán a atacar a los desconocidos!