Palabras del sultán Soleimán sobre los Judíos

Sabias palabras del sultán Soleimán acerca de los Judíos. ¡Me quito el sombrero!

Soleimán el Magnífico… Era considerado, y con justicia, el gobernador más grande de los sultanes de la dinastía otomana. No por gusto durante su mandato, el imperio había alcanzado el punto culminante en el desarrollo, entre todas las dinastías.

Según los registros históricos, se dice que además de sorprendentes cualidades de liderazgo, el sultán Soleimán mostró una sabiduría inconmensurable. Está con seguridad entre pocas personas en el mundo, de las cuales se puede aprender algo hoy en día.

En 2011 salió a la luz y se hizo muy popular la serie de televisión turca «Magnificent Century» («Suleimán, el gran sultán»). Por supuesto, la verdad histórica contada allí, está sujeta a la idea del autor, sin embargo, el discurso pronunciado por el Sultán, ha sido realmente estremecedor… ¡Son grandes sus palabras, merecedores de la sabiduría de un gran hombre, ante el cual, me quito el sombrero!

Soleiman comenzó su apasionado discurso con estas palabras: «En la tierra regida por mí, el pueblo judío será libre de practicar su propia religión y hablar su propio idioma».

A lo que su sirviente replica, que una actitud tan noble y leal hacia los judios puede llevar a consecuencias desastrosas: los judíos desplazados y desterrados pondrían inevitablemente en peligro la paz y la estabilidad del imperio.

Entonces, respondiéndo a su réplica, el sabio gobernador continuó: «¿Qué piensa usted acerca de estas flores?» Los aposentos del rey adornaban unos bellos ramos multicolores, que desprendían un delicioso aroma…

«La explosión de colores de estas flores es impresionante, mi Soberano», — respondió el oponente. Entonces el sultán Soleiman ordenó llevar una parte de las flores y dejar sobre la mesa solo flores de un solo color.

«¿Y ahora?» — le preguntó.

«Está peor, Señor», — reconoció Rustem.

Y entonces, el gran Sultán ofreció un monólogo que ha sido admirado por los años de los años:

«El Todopoderoso ama la diversidad, Rustem. De lo contrario, se habría creado un solo tipo de flor, una especie de ave, una sola raza de personas. Sin embargo, observa: todos somos muy diferentes. Esta mesa fue hermosa, porque albergaba una gran variedad de flores.

Sobre la tierra que yo gobierno, todos, sin importar el idioma y la religión: cristianos, musulmanes y judíos – todos deben vivir juntos, felices y en paz, como estas flores. La diversidad del mundo es un gran regalo del cielo».

¡Un hombre juicioso y un gran líder! Por desgracia, en la actualidad hay pocos como él… Ciertamente, cuando veas esta película, reflexiona y saca tus propias conclusiones. No pierdas tiempo y comparte estas palabras de sabiduría con tus amigos. Todo por el mundo mejor y más justo…