Mujer encontró el vestido de boda de su madre

En la vitrina de una tienda, ella vio una foto familiar. Al reconocerla, casi le da un ataque al corazón…

A Jane Fain Foster, como a muchas mujeres, le encanta ir de compras. Aquel día, ella sólo quería comprar una blusa nueva. Jane ni siquiera sospechaba que las compras corrientes le ayudarían a encontrar objetos que había estado buscando durante una buena docena de años.

Al pasar por la tienda de antigüedades, la mujer echó una ojeada a la vitrina, y después de un segundo, trató de calmar su exaltado corazón… Desde el cristal a Jane le sonreía… ¡su propia madre!

Entre las diversas decoraciones y chucherías, estaban las amarillentas fotografías de boda. Jane quedó emocionada, al darse cuenta de que las imágenes de más de 50 años de edad pertenecían a su madre. Cuando la mujer volvió en sí, se adentró precipitadamente al interior de la tienda.

Las fotos, donde la joven belleza vestida de novia sonreía alegremente al fotógrafo, estaban fechadas en 1948. Jane recordaba bien estas fotos. En otro tiempo, después de la muerte de su madre, fueron vendidas en una subasta junto con otros bienes.

Después de la subasta, la mujer se dio cuenta de que junto con lo vendido se fueron cosas importantes para ella, e inmediatamente intentó contactar con los compradores para recuperar las fotos.

Desafortunadamente, varias veces las fotos desaparecieron debajo de sus narices, y luego se perdieron completamente en los depósitos de otras personas. Durante largos 12 años, la mujer persistentemente buscó estos objetos tan valiosos para ella, hasta que se dio por vencida.

Sin embargo, las fotos no fueron el hallazgo más inesperado de ese día. Por obra del destino, no eran las únicas que llegaron al anticuario — también estaba el vestido de novia, que usó la madre de Jane ese día memorable. Para haber estado años engavetado, no estaba demasiado dañado.

Preparándose para pagar cualquier cantidad de dinero, la mujer le preguntó al anticuario el precio de los cuadros y el vestido. El hombre, sin embargo, fue muy bondadoso.

Después de conocer la historia de Jane, le entregó las cosas de su madre sin cobrarle nada. ¡Gracias a este feliz e inesperado evento, la búsqueda de una docena de años terminó!

Sin dudas, los milagros también ocurren. ¿Qué piensas de la noble acción del anticuario? Comparte tu opinión en los comentarios.