Mujer con cuatro piernas

Cuando esta mujer quedó embarazada, su médico casi se desmayó. ¡Nadie lo podía creer!

Antes, cuando un niño, como nuestra protagonista de hoy, llegaba al mundo, se creía que estaba maldito o poseído. En la actualidad, la cosa es distinta, y con los avances médicos de su lado, sus posibilidades de vivir una vida normal son más favorables.

Sin embargo, en los años en que nació Josefina Myrtle Corbin, la única forma de vida para estas personas era trabajar en un circo. ¡Fue allí donde se ganó la vida trabajando como actriz, bajo el apodo de «La chica con cuatro piernas de Texas»!

Por su puesto, sus dos piernas más pequeñas no eran suyas, sino las de su gemelo parásito, que nunca llegó a desarrollarse del todo, y quedó unido a ella, de la cintura para abajo. De hecho, solamente tenía las extremidades inferiores y el sistema urogenital. Si Myrtle hubiese sido una niña débil y enfermiza, es posible que no lograra sobrevivir a la infancia. ¡Afortunadamente, la bebé nació sana y fuerte!

Desde los trece años, se hizo «muy popular», cuando comenzó a actuar en un circo. Su número era tan aclamado por el público, que la competencia rápidamente comenzó a presentar a una mujer similar, pero «falsa».

Myrtle era muy optimista, y no le pesaba su existencia. A las preguntas del médico, a menudo respondía con placer.

Por ejemplo, dijo que podía manejar los pies «extra», pero no moverlos, debido a su inmadurez. De hecho, la «Mujer de cuatro patas» sólo tenía una pierna normal, pues la otra era deforme.

La vida de Josefina estaba lejos de ser mala. A los 19 años, se casó con un médico, con quien tuvo cinco hijos: un hijo y cuatro hijas.

Todos ellos nacieron fuertes y sanos. Al morir, la legendaria «mujer cuadrúpedo» tenía 60 años, y estaba rodeada de amigos, hijos y nietos.

Myrtle se hizo famosa, no sólo por sus cuatro extremidades, sino por las circunstancias inusuales que acompañaron a los partos de la mujer. ¡Hay rumores persistentes de que a dos de sus hijos, los trajo a la luz ella misma!

Ella llamaba a la otra, su hermana gemela parásita. ¡Los médicos admiten que tales casos son poco frecuentes!

Sea como sea, por fortuna, Myrtle supo superar felizmente las dificultades que, a muchos de sus compañeros, les atormentaron de por vida. Ella no se convirtió en el hazmerreír de todos, o en una historia de terror. Ella fue capaz de vivir una vida relativamente normal y feliz.

Las características biológicas del cuerpo de esta mujer seguirán siendo un misterio, pues, de acuerdo a su voluntad, su ataúd fue rellenado con cemento, y, bajo la supervisión de los miembros de su familia, se esperó a que se endureciera.

La naturaleza está llena misterios y rarezas… ¿Qué opinas sobre esta historia? ¡Comparte tu punto de vista en los comentarios, y con tus amigos de las redes sociales!