Mascarilla contra el envejecimiento

Mascarilla vs. Envejecimiento: ¡Si la aplicas, lucirás como si tuvieras 20 años de edad!

Existen numerosas fórmulas para combatir los efectos del tiempo, muchas de ellas muy caras para el bolsillo. El Botox es uno de los favoritos, sin embargo, es muy costoso y contiene algunos efectos secundarios indeseables.

Muchas mujeres prefieren esta fórmula, debido a su efecto inmediato, pero la realidad es que la mayoría desconoce los riesgos que conlleva su uso.

El envejecimiento es un hecho irrevocable, no importa lo que hagas o comas, quien seas o donde vivas. ¡Es la ley de la vida! El tiempo no puede volver atrás, pero sí puedes minimizar sus efectos.

¡Qué pasada! te ofrece una fórmula natural muy saludable que es capaz de esconder, en gran medida, los signos de envejecimiento. Si recurres a unos pequeños trucos que te brinda la madre Naturaleza, podrías engañar a todos con tu verdadera edad. ¿Te interesa?

INGREDIENTES:

  • 1 cucharada de fécula de maíz,
  • 5 cucharadas de jugo de zanahoria fresco,
  • 1 cucharada de crema baja en grasa.

PPEPARACIÓN:

  1. Añade la maicena en 100 ml de agua, y mézclalo bien.
  2. Coloca esta mezcla en el fuego, hasta que quede espesa.
  3. Cuando se haya enfriado, añádele el jugo de zanahoria y la crema baja en grasa.
  4. Mezcla todos los ingredientes juntos.

USO:
Antes de usar la mascarilla, limpia bien tu cara de residuos. Luego, aplícala en las áreas problemáticas y déjala actuar durante media hora. Pasado ese tiempo, enjuaga la piel con agua tibia. Si lo deseas, puedes guardar esta fórmula en la nevera, para utilizarla la próxima vez.

Para obtener los mejores resultados, utiliza esta mascarilla 3-5 veces a la semana.

Como ves, no es necesario recurrir a los miles de tratamientos que saturan el mercado, algunas tan caros y dañinos para la salud. En casa, y con la ayuda de unos ingredientes naturales mágicos, podrás combatir los efectos del paso del tiempo, de un modo muy efectivo. Comparte este post con tus amigas… ¡La eterna juventud no es una utopía!