Hombre salva a un pulpo

Él caminaba por la arena, cuando vio un animal en problemas, y lo ayudó. ¡Vaya sorpresa la que le esperaba!

Las cálidas playas están llenas de sorpresas. ¿A quién, durante su niñez, no le gustó escavar en la arena, en busca de un tesoro escondido, como en los cuentos de piratas?

Algunos soñaban con encontrar una botella entre las olas, con la nota de un náufrago. Otros, esperaban encontrar al genio de los mil y una noches, escondido bajo el tapón del recipiente…

¡Incluso, algunos han llegado a ser héroes por accidente, al detectar una mina en la playa, y salvar el día! Afortunadamente, el descubrimiento de hoy es totalmente inofensivo…

Una criatura, que, a distancia, parecía un trozo de tela, era en realidad un pequeño pulpo. Las olas lo habían varado en la playa, y el pobre estaba casi destinado a morir.

Cuando nuestro héroe lo vio, no dudó en echarle una mano. ¡Para ello, con la ayuda de un vaso limpio, él recogió suavemente al pulpo de la arena, y dirigiéndose al mar, se hundió en el agua!

Vale señalar que, una vez en su entorno, el pequeño cefalópodo tardó algún tiempo en recuperarse, enderezando sus tentáculos y con los ojos muy abiertos, sin parpadear.

Cualquier otro animal en su lugar, rápidamente se habría adentrado en el océano, lejos de las orillas mortales y de las misteriosas criaturas bípedas. ¡Sin embargo, el pequeño molusco tenía otra cosa en mente!

El pulpo comenzó a nadar juguetonamente, a lo largo de la pierna de su salvador. Y luego, con un par de tentáculos, se sujetó, con suavidad, a ella. ¡El joven tuvo la sensación de que el habitante del mar intentaba darle las gracias por salvarle la vida!

Lo más interesante es que este no es el primer caso de agradecimiento observado. ¡Qué pasada! te invita a disfrutar de otro video, cuyo protagonista agradecido también es un pulpo.

Al siguiente día, el animal marino esperó el reencuentro con su salvador, en la playa. De alguna manera, el cefalópodo lo reconoció, y estuvo más de una hora nadando junto a él, de un lado a otro, tocándolo suavemente con sus tentáculos.

Según los científicos, el pulpo es el invertebrado más inteligente del mundo. Estos cefalópodos son capaces de distinguir a las personas entre sí, y acostumbrarse a que se les trate bien.

Por otra parte, los pulpos se pueden entrenar, y con el paso del tiempo, se pueden volver muy mansos. En el siguiente vídeo se puede ver la relación entre este pulpo domesticado y su cuidador.

Es increíble, ¿verdad? Parece que estos moluscos realmente son capaces de sentir emociones, como la gratitud. ¡Nunca lo habría creído! ¿Interesante artículo? Compártelo con tus amigos de las redes sociales.