Hombre enfermó por una mordida de gato

Su gato lo mordió, y él enfermó. ¡Nunca habría imaginado que su enfermedad provenía de la Edad Media!

Un par de años atrás, Paul Gaylord, un soldador de 61 años de edad, casi pierde su vida. ¡El hombre nunca habría imaginado que la causa de su enfermedad vendría de la mano (o mejor dicho, de los dientes) de su mascota favorita!

El gato llevaba mucho tiempo viviendo en la casa de Paul, y, con frecuencia, se ausentaba para cazar ratones en un bosque cercano. Por desgracia, esto casi resulta fatal para su dueño…

Un día, a los pies del hombre el gato llegó en mal estado, ronroneando ahogado. Paul intentó ayudarlo, pero fue mordido por el animal, que luego escapó. Poco después, la mascota fue encontrada muerta. Parecía que el animal había muerto de alguna enfermedad.

Días después, el lugar de la mordida fue objeto de una infección. Paul fue presa de las altas temperaturas, que no bajaban con nada. Sin embargo, cuando el soldador notó una gran protuberancia en las axilas, del tamaño de un limón, corrió en busca de atención médica.

En cuanto los médicos examinaron al paciente, inmediatamente comenzaron a sonar la alarma. ¡Nadie lo podía creer, pero todo indicaba que nuestro protagonista había pescado la peste bubónica – La «Muerte Negra» de la Edad Media!

Por desgracia, Paul acudió a los servicios médicos solo cuando los signos de esta terrible enfermedad se hicieron visibles. ¡Debido a este retraso, el hombre estuvo a punto de perder la vida! ¡Durante 27 largos días, el soldador estuvo en estado de coma, mientras los médicos luchaban, como leones, por salvarlo de la peste negra!

Los órganos internos de Paul, uno por uno, comenzaron a fallar. Por más de una semana, estuvo conectado a un riñón y pulmón artificiales.

¡Incluso, varias veces, al paciente se le detuvo el corazón! Los médicos llegaron a pensar que no sobreviviría.

Por suerte, el cuerpo de Paul era fuerte como el acero, y con el tiempo pudo hacer frente a la prueba. Sin embargo, hubo secuelas. Los médicos tuvieron que amputarle los ennegrecidos dedos de las manos y los pies, así como su pierna derecha.

No obstante, Paul debe sentirse afortunado: ¡Él es una de las pocas personas que han logrado superar las tres etapas de esta peligrosa enfermedad! Incluso, hoy en día, con todos los avances de la medicina, la «Muerte Negra» es terriblemente mortal.

Actualmente, el soldador de Oregon está retirado por discapacidad, pero no se queja de su destino. ¡Él está muy contento de haber podido sobrevivir!

Ahora puede pasar mucho tiempo con su familia y amigos, y con sus mascotas también. Además, pasa las tardes en su garaje, comprometido con un hobby muy inusual: fabricación manual de cuchillos. ¡Su falta de dedos no interfiere en lo absoluto!

Por mucho tiempo se creyó que la peste negra había sido derrotada, pero la realidad ha demostrado lo contrario. ¡Y es que combatir y erradicar sus principales vectores (pulgas y otras plagas de insectos) es sumamente difícil!

Estos diminutos invasores, portadores de la bacteria asesina, infectan a los roedores salvajes, por lo que, siguiendo la cadena alimenticia, pueden llegar hasta nosotros, vía nuestras mascotas, aunque también, por medio de una excursión al aire libre. ¡De ahí la importancia de estar alertas, y no dejar para después una visita al médico!

No lo olvides: Ante la presencia de síntomas inusuales, acude lo más rápido posible a tu médico. ¡No cometas el error de nuestro amigo Paul, error que casi le cuesta la vida!

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