Foto de pies ensangrentados

La mesera mostró una foto ensangrentada de sus pies. ¡Fue todo un impacto!

Tacones de aguja, plataformas altas… ¡El eterno problema de la mitad más bella de la humanidad!

Tal exquisito calzado suele ser usado solo ​​en ocasiones especiales. Por supuesto, es imposible pasar todo el día sobre este tipo de calzado, sin tomar descanso ni siquiera por un momento. No es de extrañar que en el idioma Inglés existe esta frase: to walk in someone´s shoes, que se traduce literalmente como «caminar en los zapatos del otro». Pero, al parecer, el jefe de la camarera Nicola Gavins, de la provincia de Alberta, Canadá, no conoce este dicho…

Recientemente Nicola publicó en Facebook una foto impactante de sus pies ensangrentados después de 12 horas (!) de trabajo en el restaurante. Las ampollas sangraban, a pesar de que la chica llevaba zapatos de calidad y caros de Karl Lagerfeld. La imagen voló por la red a la velocidad de la luz. Como resultado, Gavins recibió un fuerte apoyo de los usuarios de Internet. Los bloggers incluso se comprometieron con hacerle una demanda a la institución, en la cual trabaja la joven. Ahora, todo paso a paso…

Nicola Gavins publicó en Internet una imagen de las piernas ensangrentadas, acompañada de un poderoso mensaje: «Quiero mostrar esto a todos los que visitan el restaurante Joey. La política de la administración es que las empleadas deben trabajar, calzadas de zapatos de tacón alto, a pesar de que, para las mujeres, sea médicamente contraindicado usar tacos altos más de unas pocas horas. Mi colega perdió una uña, debido al trabajo en zapatos incómodos. El gerente le había prohibido usar zapatos planos. Más aún, después de este incidente, a la joven le exigieron que fuera al día siguiente a trabajar con los mismos zapatos».

Gavins también declara que, para trabajar, las futuras empleadas del restaurante deben comprar por su cuenta el uniforme.

«El uniforme tiene un valor de $30, y no solo estás obligada a comprarlo, sino que también te exigen el uso de zapatos de tacones altos. Mientras que los hombres pueden usar la ropa de color oscuro, habitual, y usar zapatos cómodos», — dice Nicola.

Nicola Gavins quería llamar la atención de la comunidad sobre la injusticia que se comete hacia las mujeres por la dirección de la entidad. La administración del restaurante simplemente hace caso omiso a los derechos humanos: «Tengo muchos amigos que trabajan en los restaurantes. El uso de calzado cómodo no afecta de manera alguna la calidad de trabajo, ni la apariencia. Quiero que en este restaurante se comience a respetar a las mujeres».

Estamos viviendo en el siglo XXI. La igualdad de los derechos de seres humanos se expresa de diferentes maneras, pero una cosa es cierta: Nadie puede ni debe infringir intencionalmente sobre la salud de otra persona. ¿Qué opinas acerca de este problema? Comparte en los comentarios abajo.