Festejos de cosecha en Indonesia

Así es cómo celebran los papúes la Fiesta de la fertilidad… ¿Qué es lo que tienen ahí?

En el mundo, cada día sucede un sinfín de eventos interesantes. Hoy ¡Qué pasada! te invita a trasladarse por unos minutos a Nueva Guinea, donde los aborígenes locales celebran su Festival de la cosecha. Estos festejos se realizan anualmente en el Valle de Baliem. Pero, ¿qué tiene de especial?, dirías tú. ¡Pues, absolutamente todo! ¡Ellos no se parecen en nada a nosotros!

Dani y Yali, son dos de los grupos étnicos más grandes y conocidos que viven en Indonesia. Conocidos, precisamente, porque son continuamente visitados por los turistas. Sí, los turistas, a quienes ellos gustosamente se comían hace sólo algunos 50 años atrás. Se rumorea que, incluso, hoy en día son capaces de comerse a cualquier blanco negligente.

Pero en honor a la verdad, es un pueblo de gente amable, primitiva y muy pintoresca — basta con mirar el singular artículo de ropa tradicional, koteka. Como ya habrás adivinado, este complemento indumentario se lleva en el pene y se fabrica de un calabacín hueco y seco. Al calabacín se le pone un peso para que crezca y quede estirado de una forma muy genuina y original.

Una vez, las autoridades de Indonesia trataron de prohibir el uso de koteka, sugiriendo en cambio, pantalones cortos y vestidos. Pero los papúes no estaban listos a tales cambios. La pregunta fue retirada del orden del día, cuando se observó que los turistas disfrutan, fotografiándose con los hombres papúes y sus «calabazas secas».

Cada año, en agosto, se celebra el tradicional Festival de la fertilidad y la prosperidad. Los papúes se quitan las camisetas y la ropa interior, se visten sus vestimentas tradicionales, se arman y se van a celebrar. En el programa festivo están danzas, choque ritual con el enemigo, lanzas de jabalina, carreras de cerdos y una cena de gala.

Los hombres, de modo obligatorio, se adornan con plumas, huesos y todo tipo de coloretes, y por supuesto, llevan kotekas (¿cómo prescindir de ellas?). ¡Las mujeres usan faldas, hechas de… orquídeas! Los hombres tocan ai-kabral, una especie de trompetas de bambú, creando una especial banda sonora que acompaña el combate.

Por cierto, Dani y Yali son adversarios, simplemente por causas históricas: pues no guardan la intención de apoderase de las tierras ajenas. La riqueza en estas tierras se determina por la cantidad de cerdos que sacrifica para el festejo uno u otro acaudalado ciudadano.

Los cerdos son muy valorados por los papúes, es un símbolo de riqueza y la evidencia de la prosperidad. La carne de cerdo aparece en el menú sólo en los días festivos. Preparan la carne de una manera especial: calientan piedras al fuego y cocinan la carne sobre éstas. ¡Después de algunas horas, la cena de gala está servida!

Este año, para presenciar la fiesta arribaron más de 200 turistas, mientras que para la celebración se reunieron varias aldeas: unas 300 personas. Este evento cultural estaba protegido por el ejército de Indonesia. Por si acaso…

En fin, si te cansaste de la monotonía de la vida y quieres ver algo especial, ve a Indonesia. Como mínimo, te quedarás con algunas fotos singulares, en compañía de papúes semidesnudos, vestidos con tradicionales kotekas, comiendo un trozo de carne de cerdo al horno. ¡Y esto, con el riesgo de que fácilmente te pueden comer! ¡Ahí sí que hay «exótica»!