Favelas brasileñas

«El infierno en la Tierra»: Así se vive en los barrios pobres de Brasil…

Las favelas de Río de Janeiro son un punto importante en las tarjetas de visita de Brasil. Si bien, la mayoría de los turistas tratan de mantenerse alejados de ellas, no pueden evitar sentirse intrigados con estos barrios pobres.

Poniendo a un lado el hecho de que sus residentes, por lo general, viven en las condiciones más deplorables, y que, en sus calles, es muy fácil tropezarse con un maleante armado, la favela suele rodearse de una especie de halo de romance. No en vano, muchos atletas extremos, cargados de adrenalina, vienen aquí, en busca de experimentar nuevas sensaciones, y de codearse con el espíritu de este extraordinario lugar.

Recientemente, el famoso fotógrafo y viajero, Tariq Zaidi, visitó las favelas, y no perdió la oportunidad de capturar, con el lente de su cámara, los detalles de la vida en los barrios más pobres de Brasil. Su proyecto fotográfico ha sido expuesto en muchos países.

Para atraer mayor cantidad de público, los organizadores de las exposiciones llamaron al proyecto fotográfico: «El infierno en la tierra», aunque el mensaje original del autor es algo diferente.

Tariq Zaidi prefiere llamar a su proyecto: «Promesas vacías», aludiendo al hecho de que el gobierno se ha comprometió a mejorar fuertemente la calidad de vida de los habitantes de las favelas, sobre todo, en el período previo a los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo. Supuestamente, para este propósito, el presupuesto del Estado destinó mil millones de dólares, pero, como bien se puede apreciar, el dinero no llegó a su destino…

Alrededor del 30% de la población de Río de Janeiro (y esto es más de 2 millones de personas) vive en la más plena pobreza, aquí, en los barrios pobres. ¡Una cifra que, con el pasar de los años, solo ha ido en aumento!

Hasta hace poco, las favelas eran barrios relativamente prósperos. ¡Por ejemplo, en la foto, este hombre se encuentra en la ventana de un edificio abandonado del Ministerio de Finanzas!

Pamela, de 16 años de edad, vive con su madre y su hermana, de 7 meses, en un edificio en ruinas, que una vez albergó al Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Eso fue hace 17 años. Ahora, alrededor de unas 100 familias viven aquí.

Uno sólo puede simpatizar con estas personas, obligadas a vivir en estas condiciones, donde ni siquiera disponen de electricidad y agua corriente, solo para estar cerca de sus empleos, o porque no tienen otro lugar para vivir. ¿De quién es la culpa? O mejor… ¿Cómo resolver el problema, para garantizar, al menos, las condiciones básicas de la higiene? Cuéntanos lo que piensas al respecto, y comparte el enlace con tus amigos, para que conozcan cómo se vive en las favelas de Brasil.