Este hombre convirtió el desierto en bosque

Este hombre encontró las serpientes muertas en la orilla. Lo que él hizo después, no hay palabras para expresarlo.

Este hombre extraordinario se llama Jadav «Malaie» Payeng. Su increíble historia comenzó en el lejano 1979. Jadav, que en aquel entonces tenía solo 16 años, después de una de las inundaciones, encontró en la orilla del rio una gran cantidad de serpientes muertas. Estos reptiles habían muerto por el calor, porque la playa estaba completamente desierta y sin árboles, que pudieran darles algo de sombra y con ella, la oportunidad de volver a salvo al rio.

Lo que había visto, conmocionó profundamente a Jadav Payeng. Muy resuelto, decidió cambiar la situación y lograr que el rio volviera a ser apto para la vida nuevamente. Sin embargo, los representantes de la autoridad, a los que acudió en busca de ayuda, le dijeron que en esta playa desierta no se prendería planta alguna, y se negaron a ayudarlo en esta tarea.

Fue entonces cuando Payeng decidió convertir, por su propia cuenta, esta playa desierta en un espeso bosque. Siguiendo el consejo de los ancianos de su aldea, plantó primeramente solo 20 plantas de bambú, para ver si podían adaptarse al áspero entorno. Contra viento y marea, las plantas de bambú se prendieron y se pusieron verdes, por lo que Jadav continúo con su plantación a la orilla del rio.

Al ver que las plantas sembradas por Payeng sobrevivieron y siguieron creciendo, las autoridades cambiaron de parecer y desarrollaron un proyecto para la siembra de más de 200 hectáreas de bosque de bambú en las desiertas zonas costeras. Payeng ayudaba activamente a los silvicultores en la realización de esta tarea, y finalmente se quedó a vivir en el bosque recién sembrado, para monitorear su desarrollo y cuidarlo. Y por su puesto, continuaba con su labor de siembra de nuevas plantaciones de bambú que fueron creciendo más y más, repoblando las desérticas zonas costeras.

Los bosques de bambú sembrados por Jadav, han crecido tres veces su tamaño original y ahora abarcan una superficie de aproximadamente 6 kilómetros cuadrados. Estos bosques cuentan con una gran variedad de árboles y más de mil especies diferentes de plantas. Muchas especies de animales se han establecido ahí, incluyendo los tigres, rinocerontes y elefantes.

Gracias a los esfuerzos de Jadav, a través de los años, estas plantaciones se han convertido en un verdadero santuario natural. Sin embargo, no a todos esto les causó tanto entusiasmo. Una vez los agricultores locales amenazaron con cortar todos los árboles, porque los elefantes pisotearon lo cultivos de arroz en los campos cercanos. Sin embargo, Payeng los enfrentó a pecho para proteger a sus «hijos», alegando que prefiere que lo maten a él, en vez de dejar que los aldeanos destruyan el bosque. Finalmente, los residentes locales coincidieron en que es mejor tener cerca el bosque que un desierto, por todos los problemas que esto acarrearía para la agricultura.

Durante mucho tiempo de Jadav Payeng no había habido noticias. Pero en 2008 las autoridades han vuelto a hablar de su trabajo, cuando los ambientalistas emprendieron la búsqueda de una manada de elefantes desaparecida. Con una población de 115 individuos, la manada migró de la Reserva Forestal al bosque de Payeng. Tras haber encontrado los animales desaparecidos, los ambientalistas quedaron impresionados por la flora y la fauna del nuevo bosque. A la creación de Payeng le fue concedido el estatus de una Reserva Biológica, y muchos estudiosos del mundo se dirigieron a estos parajes para tomar la experiencia de la recuperación del bosque.

Ahora Jadav se ha convertido en una verdadera estrella entre sus paisanos. Ellos lo llaman respetuosamente «el guardián de la selva». Sin embargo, Payeng no presume en absoluto de sus logros, sigue llevando una vida modesta en una cabaña en medio del bosque, junto a su amada esposa, con la que está criando a sus tres hijos.

Es increíble cómo la acción de una sola persona puede cambiar la faz de nuestro planeta para bien. ¡Tales personas son todo un ejemplo a seguir! Si también te ha llegado al corazón esta historia del «guardián del bosque» de la India, asegúrate de compartirla con tus amigos.