Detalles de una apariencia desaliñada

Tener el cabello en orden no basta: 10 pequeños errores que te harán lucir desaliñada…

Desde nuestra primera infancia se nos enseña a cuidar de nuestra apariencia, a ser aseadas y a lucir bien. Admítelo, nada desencanta más en una mujer (y en un hombre también) que la falta de higiene. Puedes no vestir de etiqueta, ni visitar spas, pero SIEMPRE debes lucir limpia. Se trata, principalmente, de una muestra de respeto hacia tu persona, y hacia los demás.

¿Sabías que puedes lucir desaliñada, incluso con el cabello, los dientes, el cuerpo y la blusa impecablemente limpios? Existen 10 pequeños detalles que pueden hacer que tu entorno parezca desaliñado, incluso si tu vestuario vale decenas de miles. Sobre estas cosas traicioneras, ¡Qué pasada! te contará a continuación…

Qué te hace lucir desaliñada

  1. Blanco empercudido

    Desafortunadamente, las cosas blancas no son muy prácticas, ya que, después de algunas lavadas, tienden a adquirir un matiz grisáceo o amarillento. Cuando eso ocurre, tus prendas favoritas quedan horribles. Lo mismo ocurre con las manchas del sudor. Por cierto, nunca envíes la ropa blanca a la tintorería, junto con toallas o sábanas. Estas últimas pueden perder fibras durante el lavado, lo que siempre tiene un impacto negativo sobre la ropa.

  2. Ropa arrugada

    Esto es especialmente cierto para las blusas y vestidos de oficina. Si tienes la ropa arrugada, entonces, todos tus esfuerzos con el peinado sofisticado y el maquillaje habrán sido una pérdida de tiempo. Por supuesto, hay telas que pueden ser planchadas durante una hora, pero, después de 5 minutos, ya parecen un acordeón. Para que esto no pase, comienza a planchar la camisa cuando todavía esté un poco húmeda, y no te olvides de plancharla por adentro y por fuera.

  3. Gomas en la mano

    No está claro de donde proviene esta moda, pero la mayoría de las chicas jóvenes, y las mayores también, gustan de portar en la mano una popular pulsera de goma, que se asemeja más al cable de un viejo teléfono. Las baratijas están bien, pero los estilistas aconsejas que, en las muñecas, solo relojes o brazaletes, especialmente si trabajas en una oficina. La goma guárdala en la bolsa de cosméticos, o úsala en otras ocasiones.

  4. Laca de uñas agrietada

    Aquí no hace falta agregar nada. Sólo recuerda una simple regla: es mejor lucir uñas sin barniz que uñas con el barniz agrietado de hace más de una semana. Lo mismo se aplica a las uñas rotas o carcomidas.

  5. Pantalones demasiado largos

    Los pantalones largos alargan las piernas, pero tarde o temprano se ensucian con el polvo de las carreteras. Esto no es para nada atractivo en una mujer, sobre todo cuando el dobladillo del pantalón, por la parte del talón, está sucio o con pequeños agujeros. Cuando elijas qué pantalones comprar, debes tener en cuenta con qué zapatos los vas a combinar, si de tacones altos o bajos. De lo contrario, inmediatamente reajústalos con la costurera… ¡Así no tendrás que cortar los dobladillos cuando estén rotos!

  6. Jeans desteñidos

    Los jeans negros y azul oscuro se desvanecen con el tiempo, y se destiñan. Para evitar el descoloramiento del dril de algodón, lávalos con la parte de adentro hacia afuera, y solamente con agua fría, porque el agua caliente destruye las fibras y las decolora. De esta forma, el color del textil durará más tiempo.

  7. Demasiados bolsos

    Cuando vas de compras, es normal que regreses con demasiados paquetes, pero esto dificulta mucho el caminar. ¿Te imaginas caminando con tres carteras y un paquete entre tus dientes? Esta imagen está bien para los momentos de compras, pero no para tu rutina de paseo o trabajo. En esos casos, es preferible elegir una bolsa grande, donde puedas guardar con seguridad todas tus cosas, y aun te quede espacio para los cosméticos. Y si esta es de cuero genuino, pues mucho mejor.

  8. Fibras y polvo en la ropa

    No olvides pasarle un cepillo a la ropa, para limpiarla. Esto es fundamental en la temporada de otoño, cuando predominan las prendas de color oscuro. ¡No hay nada más feo que ver a una chica, cuya ropa esté llena de fibras de lana, cabello, diferentes hilos y otros tipos de basuras!

  9. Bolitas

    Desafortunadamente, la mayoría de la ropa, tarde o temprano, adquiere estas aterradoras bolitas. Si en tu suéter favorito aparecieran estos enemigos, vale la pena comprar un cortador de bolas, en la primera oportunidad que tengas, o hacer uso del truco de la maquinilla de afeitar.

  10. Zapatos que no caben

    Aunque tengan precios tentadores, nunca compres zapatos que no sean de tu talla. Este detalle casi siempre será notado por los demás, sin contar el dolor tormentoso en las piernas.

No dejes que estos errores le resten belleza a tu vida. ¡Prestando atención a los detalles, siempre lucirás encantadora! Y no olvides compartir esta valiosa información con tus amigas y amigos de las redes sociales.