Claves que permiten interpretar el lenguaje corporal

¡El lenguaje corporal puede decirte lo que las palabras no pueden!

¿Sabías que el cuerpo humano tiene su propio lenguaje? Pues sí, es así de simple. Somos capaces de comprender muchas cosas mediante los gestos y actitudes corporales, incluso más que con palabras. El 70% de lo que queremos expresar, está implícito en nuestro lenguaje corporal. Pero ¿sabes cómo interpretarlo? Quepasada.cc te propone a conocer las principales claves para interpretar el lenguaje corporal de tus contrincantes o interlocutores, leer entre líneas y oír lo que las palabras no dicen, además de comprender los mensajes de tu propio cuerpo.

El lenguaje de los ojos
Si observas a una persona desviar la mirada hacia los lados, es posible que esté aburrida o desconfíe de algo. Si no te mira a los ojos durante una conversación, seguramente no te está prestando atención en ese momento, ya sea porque no te cree, o no le interesa lo que dices. Establecer el contacto visual con tu interlocutor, es primordial para que la comunicación fluya debidamente.

Sin embargo, debes aprender a mantener el equilibrio, pues una mirada fija a los ojos suele interpretarse como un reto, o resultar intimidante. Mantén un contacto visual, pero sin llegar a incomodar a tu interlocutor. Si alguien te mira sin parpadear, es posible que esté en estado de alerta.

Por el contrario, si alguien parpadea muy rápido, puede ser que esté nervioso, o que desea interponer una especie de barrera entre sus ojos y los tuyos. Si tu interlocutor se comporta de esta forma, intenta darle un poco más de confianza.

Ante emociones fuertes, es común que mires hacia abajo, de forma instintiva. Esta reacción brinda la posibilidad de disponer de algo de tiempo para recuperarte de la sorpresa y procesar la información que acaba de recibir.

El lenguaje de la cabeza
Una cabeza levantada con la barbilla erguida puede ser interpretada como un desafío. Mantener esta actitud de manera permanente puede provocar que los demás te vean como una persona soberbia y orgullosa.

Asiente con la cabeza. Este gesto empático demuestra que escuchas y prestas atención a la persona que te habla. Sin embargo, no abuses de este gesto. Si asientes repetidamente, lo pueden interpretar como una señal de sumisión.
¡Todo está en el equilibrio!

La cabeza baja es un signo universal de derrota y sumisión. Las personas que tienen la autoestima baja y no se sienten seguras de sí mismas, suelen vivir con la vista fija en el suelo, sin mirar hacia arriba ni hacia delante, perdiendo la perspectiva de lo que realmente les interesa.

La posición de los brazos
Mantener los brazos cruzados es, probablemente, el más popular de los gestos corporales. Esta acción puede ser interpretada como una barrera entre tu cuerpo y el mundo, bloqueando tu capacidad de recepción y de escucha, enfocada en mantener tu posición. Si adoptas esta actitud constantemente, es posible que te sientas desconfiado o con la necesidad de protegerte del entorno que te rodea.

El lenguaje de las manos
Mantener abierta la palma de la mano, durante una conversación, puede interpretarse como un signo de honestidad y entrega. Esta es una señal a tener en cuenta, si deseas que tu interlocutor confié en ti y perciba que eres realmente lo que muestras.

Por otra parte, estar de pie con las manos en las caderas, puede considerarse una actitud agresiva. Esta es una táctica intimidatoria que utilizan muchos animales, que te permite ampliar tu cuerpo para verte más poderoso y grande. Esta actitud de las manos en las caderas es una señal de poder, usada para mostrarle al otro que eres más fuerte que él. ¿Quién no recuerda a mamá haciendo este gesto, durante un regaño?

Si escondes las manos detrás de tu espalda, la otra persona puede interpretar este gesto como el de entrelazar los dedos de las manos, para no hablar en serio. El movimiento rápido de los dedos puede ser un signo de ansiedad y poco control. Si alguien actúa así en tu presencia, intenta averiguar qué le incomoda o estresa.

Las personas expresivas y espontáneas suelen hacer muchos gestos con las manos, al hablar. Si te apasiona lo que dices, o estás interesado en dejar bien claras tus opiniones, es posible que realices estos gestos. Sin embargo, un exceso de emotividad puede ser interpretado como un estado de descontrol o agresividad.

Como ves, el cuerpo emite muchas señales que pueden comunicar tanto el estado de ánimo de la persona, como los mensajes ocultos que no pueden ser expresados con palabras. Si no habías prestado atención a estos detalles antes, ya puedes disponer de este conocimiento durante tus próximas conversaciones. Pero debes recordar que son simplemente las claves, una sencilla herramienta que te permitirá comprender lo que expresa tu cuerpo y el de quienes te rodean. Pero la verdadera opinión sobre la persona la debes formar solo después de conocerla por su actitud. Comparte este interesante post con tus amigos para que conozcan el sutil lenguaje corporal.