Casa hecha de cuatro contenedores

Ella colocó cuatro contenedores en un terreno abandonado y los transformó… ¡en algo verdaderamente increíble!

El diseño y la construcción de los edificios de apartamentos típicos o encantadoras viviendas al estilo townhouse, tan populares en el hemisferio Occidental, es un negocio común y bien difundido. Vale la pena reconocer que trae ingresos considerables, siempre es actual y tiene gran demanda. Pero, como afirma contratista general Claudia Dubreuil, de la provincia de Quebec, Canadá, la construcción de estas edificaciones deja poca margen para la creatividad y el vuelo de la fantasía, debido al limitado presupuesto de la construcción de estos edificios. Incluso, hasta sus diseños, por lo general, suelen ser similares como dos gotas de agua.

Pero todo cambia radicalmente, cuando se trata de diseñar y proyectar tu propia casa. Y hay que decir que el diseño, elaborado por Claudia, sorprendió, en gran medida, no sólo a la población local, también a los expertos extranjeros. Construir una casa, compuesta de cuatro contenedores de carga marítimos, ésta fue la inusual decisión tomada por la ingeniosa mujer.

Sin embargo, la disposición de construir una casa fantástica es solo la mitad del trabajo. Durante un largo tiempo el proceso estaba sin avanzar, ya que Claudia no lograba encontrar una empresa que accedierá llevar a cabo este proyecto tan inusual. Ella había recibido respuestas negativas de cuatro empresas diferentes, hasta que por fin, la empresa NCK accedió a convertir en realidad el sueño de Claudia, firmando un contrato por dos años para llevar a cabo su fantástica obra.

Los cuatro contenedores fueron adquiridos por una suma de 2 800 a 3 200 dólares canadienses cada uno. No es un mal precio para una futura vivienda, pero esa, sin dudas, fue la parte más sencilla de la realización de este complejo proyecto.

Dos semanas después, los contenedores eran cortados acorde al diseño de la futura casa (vale la pena señalar que es un proceso muy trabajoso y, a la vez, muy tóxico) y luego fueron soldados entre sí (labor que tomó solo un día).

En esta foto Claudia está al lado de su futura súper vivienda. No se ve muy impresionante, pero no te apures en hacer las conclusiones…

Cuando la labor está finalizada, y al fin ves el resultado final, se hace difícil creer que todo este maravilloso diseño fue basado en contenedores de carga. Como se puede apreciar, esta casa construida en un estilo ecológico, se acopla perfectamente al entorno natural.

Las dimensiones de cada uno de los contenedores son aproximadamente 2,5 x 12 m. Dos de ellos forman la planta baja del edificio, y dos restantes — la parte superior, estableciendo de esta manera una forma de cruz.

El interior de la casa en nada le cede al exterior, en cuanto a la originalidad. Algo que resalta en el diseño de esta estructura son las enormes ventanas panorámicas, que añaden espacio visual y claridad a la habitación.

En la decoración de la casa predominan materiales como ladrillos y madera. Un lugar especial en el interior ocupa una muy original y práctica escalera de caracol…

…Y no menos originales candelabros.

Dispone de una cocina moderna, totalmente equipada con todo lo necesario para darle riendas sueltas a la imaginación culinaria.

Incluso el baño luce bastante moderno.

En el piso de arriba hay un cuarto-relax especial, un lugar perfecto y con todo lo necesario para relajarse.

Plataforma exterior en el segundo piso te permite tomar una ducha al aire libre. ¿Qué podría ser más divertido?

Cuesta trabajo creer que todo esto una vez eran unos simples contenedores metálicos de carga.

Como puedes ver, con el deseo y la imaginación unidos, incluso unas piezas de metal pueden ser convertidos en una casa con todo lo necesario para vivir cómodamente. Si te pareció interesante el proyecto de Claudia Dubreuil, compártelo con tus amigos, quizás ellos encuentren muy útiles estas novedosas ideas.