Brasier «Eva» detecta cáncer de mama

Este joven mexicano creó un brasier, capaz de detectar cáncer de mama.

El cáncer de mama es una de las enfermedades de este género que más ataca a la población femenina a lo largo del planeta – alcanza los 16% de todos los tipos de cáncer que afectan a las mujeres. La Organización Mundial de la Salud informa que, solo en el año 2004, fallecieron por esta causa 519000 mujeres.

Uno de los factores fundamentales en el éxito de cualquier tratamiento es su detección temprana. En el caso de cáncer de mama, un método muy universal es la mamografía. Pero por desgracia, muchas no la hacen, por diferentes razones: ya sea por resultarles engorroso, inaccesibilidad a las tecnologías, o por lo caras que resultan ser.

Por eso es importantísimo desarrollar nuevas formas, efectivas y asequibles, de detectar esta enfermedad. ¡Y eso fue, exactamente, lo que logró este joven mexicano!

Con 18 años de edad, Julián Rios, decidió estudiar profundamente este enfermedad, que casi le lleva la vida a la mujer que lo trajo al mundo. Pocos años antes, su madre perdió ambos senos, producto de cáncer de mama.

Junto a sus cuatro compañeros del Técnico de Monterrey, fundaron la compañía llamada Higia Tecnologies. Como resultado de un intenso trabajo, diseñaron un brasier con sensores que promete ser menos dañino que las mamografías y mucho más efectivo que la auto exploración. El dispositivo recibió el nombre de «Eva».

¿Y cómo funciona?

Este braisier contiene, por lo menos, unos 200 biosensores de pequeño tamaño, capaces de escanear la superficie de la mama. Crea un mapa de la misma, visualizando la conductividad térmica por zonas. Mayor calor detectado en una zona determinada, relacionado con el mayor flujo de sangre, por consiguiente, expresa que algo se está desarrollando en esa zona, lo que por lo general, corresponde a un cáncer.

«Los datos que proporcionan los sensores de esta prenda única, permiten medir las curvas de conductividad térmica. Los quistes y las malformaciones tienen diferentes curvas. El programa las asocia a la información disponible, y determina si se asemeja o no a la de un quiste, clasificando el tipo de cáncer es, y en qué estado de desarrollo se encuentra», — comparte Rios.

Por otra parte, un muestreo o diagnostico semanal aportan resultados más convincentes que una mastografía anual, más invasiva y, a menudo, poco efectiva, ya que durante ese tiempo el tumor puede alcanzar mayores dimensiones. La otra de las aspiraciones de Julián es que el dispositivo sea asequible para la mayoría de las mujeres, en lo económico.

¡Si esta información te resultó interesante, compártela con tus amigas de las redes sociales!