Amor hacia hija con sindrome ictiosis

Los padres quedaron horrorizados, al ver a su hija recién nacida. Pero cómo la están criando, es algo maravilloso…

Nosotros, los hijos, no podemos eligir a nuestros padres, tampoco los padres pueden saber de antemano y con seguridad, cómo será su bebé, si nacerá normal o no. Pero si en la familia en primer lugar se pone el amor y la atención, todas las dificultades que enfrentamos en la vida, se desvanecen y pasan a un segundo plano. Y esta historia — es un buen ejemplo de que el hijo propio, sangre de tu sangre, sigue siendo el favorito, sin importar nada más.

A la pequeña Brenna le fue difícil desde el momento de su nacimiento. Ella tiene una enfermedad de la piel llamada ictiosis, que se caracteriza por alteración de la queratinización y se manifiesta en forma de escamas en la piel. Afortunadamente, sus padres — ¡son un tesoro! Hay que constatar que no muchos tienen tanta suerte de tener padres así.

Courtney y Evan Westlake felizmente tuvieron a su primer hijo Connor, y pronto decidieron que ya era hora de tener otro hijo. Como todos los padres futuros, les preocupaba que el embarazo transcurriera en paz, y suspiraban de alivio cada vez que el ultrasonido mostraba buenos resultados. Por último, se enteraron de que era una niña. ¡Ahora su hijo tendría una hermanita!

La joven pareja esperaba con alegría este gran momento de sus vidas. Evan incluso bromeaba: «¡Yo no voy a trenzar sus coletas!» Pero cuando llegó el tan deseado día de nacimiento de la niña, todas las proyecciones para el futuro que sus padres tenían, simplemente se desmoronaron.

Brenna, su bebé recién nacida, fue llevada con urgencia a la unidad de cuidados intensivos. Ella apenas se movía, tenía fiebre muy alta, ¡y todo su cuerpo estaba cubierto de llagas abiertas!

Brenna presentaba la forma grave de ictiosis, que se manifiesta en un fuerte enrojecimiento de la piel, e incluso, la queratosis actínica de todo el cuerpo. Los padres pudieron recoger a su hija solo dos semanas después de su nacimiento. Ahora ellos debían, cada día y con mucho cuidado, atender su piel. Por otra parte, la niña necesitaba tener un amplio apoyo emocional.

Dondequiera que Courtney iba a dar un paseo con su hija, los demás niños se reían, la insultaban o hacían preguntas escandalosas, porque la bebé no se veía como los demás. Por supuesto, esto molestaba a la joven madre. Pero, más lamentable era cuando observaba como otros padres, aterrorizados, rápidamente alejaban a sus hijos, lejos de la pequeña Brenna.

Pero con su actitud de cuidado al bebé, Courtney mostraba a todos que su familia — es un buen ejemplo a seguir. La madre ama locamente a su hija y se siente muy orgullosa de ella.

La joven madre solo no logra entender:

«¿Por qué otros padres evitan hablar con sus hijos de las personas que lucen diferentes? ¿De qué tienen miedo? Ellos podrían, simplemente, hacernos una visita y preguntar, por ejemplo, cuántos años tiene Brenna. Entonces sus hijos entenderían que somos una familia absolutamente normal. Y cuando un niño pregunta, por qué Brenna está tan roja, ¿por qué no decirle simplemente que no sabes? No tiene importancia, cómo te ves, al final, todos nos vemos diferentes, ¿no es verdad?»

Su padre Evan también se siente orgulloso de su hija. Todas las tardes él la baña, acorde a una formula especial, y le lava cuidadosamente sus cabellos, aunque antes de su nacimiento, decía que no iba a tocarlos.

Luego en el cuarto de baño entra la madre, y juntos, comienzan a peinar sus pequeños rizos rubios. Mirando a su pequeña belleza, los padres creen que su hija puede lograr todo cuanto desee. Muy contrario a la primera impresión.

Estos padres son dignos de todas alabanzas y admiración, es un lindo ejemplo de cómo hay que cuidar a los niños con discapacidad. Si te quedaste impresionado con esta historia, ¡compártela con tus amigos!